Los 10 mejores momentos ¡¡NOOOOOoo!!

Nooooooooooo

¿NoooooooooooCuántas veces has exclamado “Nooooooooooooooooooooo” después de que tu Windows te haya jugado una mala pasada?

Puede ocurrir por muchos motivos. Quizá acabas de perder un documento muy importante, o has enviado un correo a la persona equivocada o has formateado todo tu disco duro por error.

De todos estos fatídicos momentos, hemos escogido los 10 mejores -o peores- basándonos en la frecuencia con la que ocurren y lo desastroso de la situación.

Además, te damos unos consejos para evitar cada uno de estas situaciones en la medida de lo posible. ¡Buena suerte!

1. Pulsar Mayúsculas + Suprimir para borrar algo importante

Al borrar archivos, si mantienes presionada la tecla Mayúsculas mientras pulsas Suprimir, se eliminan directamente, sin pasar por la Papelera de reciclaje.

Si acostumbras a hacerlo con frecuencia, el proceso se vuelve casi mecánico: pulsar Shift + Supr + Enter para confirmar… y ahí viene el problema. Cuando en mitad del proceso te das cuenta de que vas a borrar algo importante pero no puedes evitarlo, sólo te queda gritar ¡Nooooooooooo!

Borrar archivo definitivamente

Solución:

Que no cunda el pánico, puedes recuperar tus archivos si sigues nuestras recomendaciones. Una buena opción es usar Recuva, del cual publicamos una guía para recuperar archivos borrados.

Para evitar que esto te suceda, lo mejor es que te lo tomes con calma antes de borrar archivos y te acostumbres a usar el atajo de borrado directo sólo en casos puntuales. Tampoco cuesta tanto vaciar la Papelera de vez en cuando, y te ahorras estos problemas inesperados.

2. Pulsar Enter sin querer al tener muchos archivos seleccionados

Imagínate que has seleccionado las 200 fotos y vídeos de tus vacaciones para copiarlas a tu PC desde la tarjeta de memoria, pero sin querer rozas con la palma de la mano la tecla Intro de tu teclado, abriendo 200 instancias de tu visor de fotos y reproductor de vídeo.

No pulses EnterPase lo que pase, no pulses Enter

Solución:

La solución más obvia es controlar dónde están tus extremidades y no pulsar teclas sin querer, pero también puedes mantener una distancia prudencial del teclado y hacer todo el proceso con el ratón. Clic derecho > Copiar y, más tarde, clic derecho > Pegar.

También te puede ser útil usar casillas de selección para seleccionar archivos. Puedes activar esta opción desde las Opciones del Explorador de archivo, en la pestaña Ver, marcando Usar casillas para seleccionar elementos.

3. Responder erróneamente a una ventana de confirmación

A veces es inevitable. Traducciones de mala calidad o programadores graciosetes crean ventanas de confirmación en las que es muy fácil confundirse.

Ventana de confirmación

Lo peor viene después de pulsar el botón, cuando ves que sucede lo contrario de lo que querías. El archivo se está borrando, el formulario está vacío o acabas de abrir 30 páginas de casinos.

Solución:

Una vez más, la paciencia es la mejor protección. En el caso de los navegadores web, a veces navegarás más cómodo desactivando Javascript y olvidándote de esas molestas ventanas de confirmación. En Firefox lo consigues con NoScript; en Chrome, con NoScripts).

4. Reiniciar sin querer, o dejar que Windows se reinicie solo

Después de instalar actualizaciones de seguridad, a Windows le entra la prisa por reiniciar. Primero te pregunta cordialmente, pero según pasa el tiempo, se vuelve más y más impaciente. Es más, si no le respondes, es capaz de reiniciar sin tu permiso.

Tanto si pulsaste Reinciar sin querer como si fuiste a por un café y cuando volviste te has encontrado Windows reiniciado y tus documentos abiertos perdidos para siempre, lo único que te queda es exclamar ¡NOOoooo! (arrodillarse en el suelo golpeando con los brazos extendidos es opcional, pero recomendable para añadirle dramatismo a la situación).

Reinicio

Solución:

Hemos hablado al respecto en varias ocasiones. Te recomendamos leer los siguientes artículos:

5. Abrir un programa pesado como Photoshop por error

Photoshop cargandoEste caso se puede dar por varios motivos. Quizá el archivo estaba asociado con un programa distinto del que pensabas (PNG que se abren con Fireworks en vez de abrirse con el visor de fotos), o por fallar la puntería al hacer doble clic.

¡Lo peor es que suele pasar cuando más prisa tienes!

Solución:

Evita que programas pesados, como editores de imágenes, se asocien a formatos de imagen que seguramente sólo quieras previsualizar rápidamente.

Para evitar el doble clic accidental en el icono que no es, puedes ir al Panel de control > Mouse. En opciones del puntero, ajusta la velocidad del ratón y activa o desactiva la Precisión del puntero (aceleración), según lo que te parezca más cómodo.

6. Sobrescribir un archivo por error

Reemplazar

Has terminado de escribir tu libro: más de 500 páginas hablando sobre tu gran vida interior… y cuando vas a guardar, sobrescribes por error la última versión por una copia anterior sin los últimos cambios del día. Triste, ¿verdad?

Este problema aparece con frecuencia bien cuando estás trabajando con varias versiones de un mismo documento o cuando tienes varias instancias del mismo programa abiertas a la vez.

Solución:

Cuando estés trabajando con documentos importantes, no respondas a las ventanas emergentes sin leer y comprobar antes lo que vas a hacer.

Si estás trabajando en Word, ajusta el intervalo de guardado automático. En cualquier caso, nunca viene de más hacer alguna que otra copia de seguridad de tus documentos importantes, bien en tu PC, o en la nube.

7. Formatear la partición / disco equivocado

Cada vez que formateo una unidad de disco, me entra pánico de que me esté equivocando y, en vez de borrar una inofensiva tarjeta de memoria, esté a punto de borrar uno de mis discos duros.

Además, hay ocasiones en las que es complicado saber qué partición es la correcta, como durante la instalación de Windows.

FormatEspera un momento… ¿era esta la partición que quería formatear?

Solución:

Como te comentábamos en el primer punto: que no cunda el pánico. Una partición recién borrada no debería ser difícil de recuperar con el software adecuado. Te recomendamos probar MiniTool Partition Recovery, gratuito y funcional.

8. Sobrescribir el contenido del portapapeles

Es sorprendente que, aun hoy en día, Windows tiene una memoria de pez en cuanto al portapapeles. Es copiar una cosa, y se olvida de la anterior.

A veces pasa que tienes algo importante copiado en el portapapeles como una dirección de correo o una selección de 300 fotos elegidas a mano y, casi sin darte cuenta, sobreescribes el contenido del portapapeles y su contenido se pierde para siempre.

ybex clipboardCapturando la pantalla con Ybex Clipboard, el Portapapeles que se guarda en la nube

Solución:

La solución es tan sencilla como usar un programa mejor para gestionar el portapapeles. Tienes muchas opciones de calidad y gratuitas, como Click.to, Ybex Clipboard, Clipboard Manager o ClipX.

9. Imprimir 20 páginas a todo color, cuando sólo querías imprimir un texto corto

Normal PrinterAlgunos negocios tienen la desagradable costumbre de incluir toneladas de publicidad a todo color en tickets o formularios que debes imprimir, arrojando la tinta de tu impresora como un manantial.

Aunque es peor cuando sólo quieres imprimir la primera página de un documento y se te olvida elegirlo en las opciones, imprimiendo todas las páginas.

Solución:

Antes de pulsar el botón de Imprimir, verifica las opciones de la impresora, la calidad de impresión y el número de páginas. Puedes ayudarte de utilidades como Printee (para IE), EcoPrint, PrintWhatYouLike o CleverPrint, para elegir lo que quieres imprimir y ahorrar tinta.

10. Forzar el cierre de Windows con documentos sin guardar

Windows se lo toma con calma cuando le toca apagarse. Con frecuencia tarda tanto que siempre te queda la duda de si está todavía en ello, se ha bloqueado o te está pidiendo la confirmación.

Siempre te queda la opción de pulsar ese tentador botón de Forzar el apagado, pero no lo hagas sin revisar antes la lista de aplicaciones, o podrías perder documentos sin guardar..

Forzar el apagado

Solución:

Puedes especificar el tiempo que Windows esperará para cerrar las aplicaciones en el Registro de Windows. La clave se llama WaitToKillServiceTimeout y se encuentra en

HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Control

El valor se encuentra en milisegundos, por lo que para decirle a Windows que espere 10 segundos antes de forzar el cierre, debes escribir 10000.

¿Qué otras situaciones parecidas te han pasado a ti?

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