5 formas de poner límites a Windows

Lo más usual es querer incorporar nuevas funciones a Windows, pero también se da el caso en el que desees limitarlas. Generalmente sucede en ordenadores compartidos donde existe el temor de que cualquier persona toquetee la configuración.

A continuación vamos a ver cinco formas concretas de limitar el acceso a determinadas características de Windows.

1. Impedir crear Accesos directos

¿Crees que los usuarios del ordenador no tienen ninguna necesidad de crear accesos directos? Puedes restringir su creación del siguiente modo.

En Windows 98, Me, NT, 2000 y XP

Ejecuta regedit.exe (Menú Inicio / Ejecutar) y ve a esta clave:

HKEY_CLASSES_ROOT\.lnk\ShellNew

En el panel de la derecha, haz doble clic sobre Command y borra por completo el texto contenido dentro de Información del valor.

Este pequeño truco, no muy elegante, eso sí, hará que el usuario obtenga un error cada vez que intente crear un acceso directo.

En Windows Vista, 2003 y Windows 7

En Windows Vista el proceso es similar pero no idéntico. En esta ocasión también debes ejecutar regedit.exe e ir a la siguiente clave:

HKEY_CLASSES_ROOT\.lnk\ShellNew

Una vez estés en ella, elimínala. El menú contextual para la creación de accesos directos desaparecerá por completo.

NOTA IMPORTANTE: Antes de realizar estos cambios crea una copia de seguridad del Registro.

2. Impedir copiar, cortar y pegar archivos

Es habitual que desees que tus archivos permanezcan donde están, sin que nadie ande copiándolos por ahí. En este caso el modo de desactivarlo es más sencillo pues no implica realizar ningún cambio definitivo en el Registro.

En su lugar dispones de una sencilla utilidad llamada Stopper. Mientras se encuentra en memoria impide acceder a las funciones copiar y pegar del Portapapeles. Si deseas recuperarlas, debes cerrar el proceso stopper.exe desde el Administrador de Tareas.

3. Quitar el botón de Inicio

En este caso no se trata de una limitación con la que impedir que alguien acceda a una función, sino más bien de una modificación estética. Si consideras que el botón Inicio es inútil ya que siempre accedes al menú inicio con la tecla Windows, puedes librarte de él con Start Killer.

Además, si cambias de opinión sólo tienes que cerrar el programa y todo volverá a la normalidad.

4. Impedir el cambio del fondo de pantalla

¿Quieres que el fondo de pantalla sea siempre el mismo y nadie pueda cambiarlo? Para lograrlo ejecuta regedit.exe y navega hasta la siguiente clave:

HKEY_CURRENT_USER\Software\Microsoft\Windows\CurrentVersion\Policies

Una vez estés en ella, crea, si no existía ya, una clave llamada System, haciendo clic derecho y seleccionando Nuevo / Clave.

Después de haber creado la clave System, navega hasta su contenido y crea en su interior un nuevo valor alfanumérico llamado Wallpaper y cuyo valor sea la ruta exacta hasta el archivo JPG o BMP que hará de fondo.

Para controlar el modo en que se muestra el fondo de pantalla, es decir, centrado, ampliado o en mosaico, debes crear otra clave alfanumérica. En este caso el nombre es WallpaperStyle y su valor es un número según las siguientes pautas:

  • 0 significa centrado
  • 1 significa en mosaico
  • 2 significa estirado hasta ocupar la superficie del Escritorio

5. Impide cerrar ventanas sin querer pulsando sobre la X de cierre

Estar haciendo algo importante y pulsar sin querer sobre el botón de cierre de una ventana y perderlo es una auténtica faena. Si deseas impedirlo tienes a tu disposición una pequeña aplicación gratuita cuyo nombre es NoClose.

Este programa deshabilita tras pulsar un atajo de teclado (Control + 1) la función de cierre mediante el ya nombrado botón. De este modo, aunque hagas un clic accidental, no lograrás cerrarlo. Si cambias de opinión y deseas cerrar el programa no tienes más que pulsar otra vez la misma combinación o acceder al cierre de ventana desde el menú contextual.

Cargando comentarios