Abre los puertos a eMule para una mayor velocidad

Muchas veces eMule no rinde como nos gustaría simplemente por no tener el/los puertos correspondientes abiertos.

Abrir los puertos es un tema tabú para muchos usuarios inexpertos, que temen que el mundo se colapse sobre sí mismo si lo hacen mal, pero en el fondo no es tan complicado.

Al igual que sucede con las puertas (chiste malo, lo sé), para poder abrir un puerto, lo primero que se necesita es que esté cerrado. Si no reúnes esta característica (es decir, tus puertos ya están abiertos) entonces deberías plantearte si realmente te va a ser de alguna utilidad este texto…

¿Qué son los puertos y para qué sirven?

Los puertos de un ordenador, o más concretamente, de una conexión/router, no son más que redirecciones que le indican a nuestro router hacia dónde debe redirigir un paquete según hacia qué puerto esté dirigido. Por ejemplo, si tenemos tres ordenadores conectados al mismo router, un programa que cree una conexión directa entre dos equipos (un ejemplo claro son los programas P2P, pero también lo son los juegos en línea si uno de los dos crea la partida) “hablará” con el router, y si este no está configurado para redirigir el paquete destinado a ese puerto al ordenador correspondiente (en el que se ha creado la partida del juego, por ejemplo), no funcionará.

Pasa exactamente igual en eMule, aunque en este caso, sí que sigue “funcionando”. El entrecomillado viene dado porque, si tienes los puertos necesarios cerrados, los servidores te asignarán una ID baja y, suponiendo que aún así te dejen conectar, tu velocidad de descarga estará extremadamente limitada.

Si no estás seguro de si tienes los puertos abiertos o no, siempre puedes ir a la configuración de eMule, apartado Conexión y pulsar sobre Comprobar puertos.

Conseguir la IP local

Un paso fundamental para abrir los puertos es obtener algo de información sobre el sistema. Lo primero: la IP local. Para ello no tenemos más que ir a Conexiones de red, en el Panel de Control de Windows, y hacer doble clic en la conexión de Internet (no confundir con los adaptadores 1394, que también aparecen ahí). En la pestaña Soporte aparecen unos datos tales que Dirección IP, Máscara de red y Puerta de enlace. Los anotaremos.

Necesitamos a su vez que dicha IP local sea fija (no confundir con la IP pública, que puede ser fija o no, según el proveedor), por lo que si nuestro router le está asignando distintas IP por DHCP, tendremos que deshabilitarlo. Para ello, siguiendo en Estado de la conexión, pulsamos sobre la pestaña General y después el botón Propiedades.

En la lista buscamos el Protocolo TCP-IP y hacemos doble clic sobre él.

Aquí deberás decirle a Windows que utilice tu configuración, y poner una dirección IP similar a la que tienes ahora (la que anotaste antes), cambiando sólo, si quieres, la última cifra. Los campos Máscara de red y Puerta de enlace debes ponerlos tal cual los copiaste.

Por ejemplo, si la IP que anotaste antes era 192.168.0.56, puedes poner esa misma o cualquiera que vaya desde 192.168.0.2 a 192.168.0.255.

Deberás rellenar también unas direcciones DNS, preferiblemente las de tu proveedor. Si no sabes cuáles son, puedes averiguar las que tienes en uso escribiendo “ipconfig /all” desde una ventana de MS-DOS, o preguntando al servicio técnico. En Internet puedes encontrar varias listas de servidores DNS españoles y de otros países. OpenDNS es otra alternativa.

Configurar emule

Ahora que tenemos la IP local estabilizada, ya podemos ponernos con lo importante, redirigir el puerto. ¿Pero cuál? Por defecto eMule utiliza el puerto 4662, pero eso no quiere decir que tengamos que usar obligatoriamente ese. De hecho, podemos poner cualquiera que nos venga en gana.

Así pues, el siguiente paso consiste en ir a la configuración de eMule, apartado Conexión, y poner los puertos TCP y UDP (éste no es obligatorio, y puede ser el mismo que en TCP) que queramos.

Es necesario reiniciar eMule para que los cambios surtan efecto.

Redirigir los puertos

Tras esto, sólo falta decirle a nuestro router que las peticiones que le hagan por TCP y UDP a los puertos que hemos configurado, se redirijan a la IP local de nuestro ordenador. Existen infinidad de modelos de routers, por lo que es imposible dar una fórmula infalible y válida para todos ellos.

Antes de nada, hay que entrar en la configuración del router. Normalmente esto se consigue introduciendo la IP de la Puerta de enlace en el navegador, o accediendo mediante TELNET a la misma (ventana de MSDOS y después TELNET +”la ip”), aunque deberás mirar la documentación al respecto. Tras eso se te pedirá que introduzcas el usuario y la contraseña y, después, ya estarás dentro.

A partir de aquí, deberás buscar la redirección de puertos (en inglés “port forwarding” o “forwarding” a secas, también puede estar en el apartado NAT, Virtual Servers e incluso Firewall), que puede estar bien visible o bien tirando a escondido en las opciones avanzadas. Persevera y lo encontrarás.

El aspecto será algo similar a lo siguiente aunque, claro está, si no tienes ningún puerto configurado todavía, la lista será más corta.

Antes o después te toparás con unos recuadros de texto donde introducir el número de puerto que quieres abrir (quizá admita rangos) y si lo estás abriendo en TCP o UDP (si no se especifica suele ser en ambos a la vez) y, ¡lo más importante! a qué dirección local lo vas a redirigir. Ni qué decir tiene que aquí tendrás que poner esa IP local que te inventaste/copiaste tiempo atrás.

Una vez hayas terminado, graba los cambios, resetea el router (si fuera necesario) y vuelve a hacer la prueba desde eMule. Si todo ha ido bien, verás algo como esto, y tu mula será feliz.

Artículos relacionados

Cargando comentarios