|

Tras unas cuantas locuras perpetradas por los Rabbids, los conejos más locos descansan -¡no por mucho tiempo!- y el bueno de Rayman vuelve a tener protagonismo en un videojuego de primer nivel. Rayman: Origins es sin duda uno de los mejores plataformas del año, un juego de diseño artístico precioso y con jugabilidad inmejorable. Si tienes nostalgia de los juegos de plataformas “como antes” no te lo puedes perder… ¡y si no tampoco!

http://www.youtube.com/watch?v=rhkM8rWMn60

Origins nos muestra a Rayman justo antes de ser un héroe, cuando vivía pacíficamente con su amigo barrigón Globox en el Claro de los Sueños. Pero se le acabará la vida ociosa cuando sea reclutado por el hada Betilla, y es que su misión será salvar el mundo de la amenaza del Señor Oscuro. Así, el joven e inconsciente Rayman partirá en una odisea que lo llevará por diferentes mundos con el fin de devolver la paz a su universo.

El diseño de cada uno de estos mundos es una de las grandes bazas de Rayman: Origins. Como en todo buen juego de plataformas, cada mundo tiene una temática muy diferenciada del resto -una selva, paisajes helados…- y está dividido en una serie de niveles que facilitan el poder jugar en cortos periodos de tiempo. Recorrer todos estos mundos de Rayman es toda una delicia, jugable y visualmente hablando.

En términos jugables, Rayman: Origins tiene todo lo que se espera de un juego de plataformas como los de antes. Tu personaje recorre secciones en scroll lateral, sorteando todo tipo de obstáculos y librándose de toda clase de enemigos que lo acechan. Eso sin olvidar recoger toda víctima, bonus o powerup que se precie.

Cada nivel de Rayman: Origins es un universo en sí mismo
Cada nivel de Rayman: Origins es un universo en sí mismo

A pesar de que los niveles de un mismo mundo tienen una estética similar, cada uno de ellos está concebido de manera distinta, logrando que no sientas que juegas a una misma fase una y otra vez. Además, Rayman: Origins aprovecha muy bien las características de cada superficie o material que aparece en el juego: en las secciones de hielo el personaje se resbala, el fuego quema, el viento nos arrastra y ayuda a subir a sitios elevados…

Jugar correctamente a Rayman: Origins para pasarse cada nivel es cuestión de habilidad, coordinación y mucha paciencia. Hay secciones en los que prima realizar movimientos y saltos correctos para que los enemigos no nos toquen, mientras que en otras lo que cuenta es ser rápido, ya que el scroll se mueve por su cuenta y no podemos quedarnos atrás.

En las fases de este tipo he vivido momentos muy divertidos, no sin acabar muerta unas cuantas veces. Por ejemplo, es especialmente emocionante un nivel en el que, subidos a una serpiente gigante, debemos surcar los cielos en ella sin que nos maten los abundantes enemigos en escena y sin caer al quedarnos demasiado atrás.

Rayman: Origins tiene una excelente curva de dificultad, algo que también le da ese sabor clásico, donde a menudo pasarse una fase era toda una gesta ante la que presumir con los amigos. Así, el mundo inicial es un paseo, pero a partir del segundo las cosas se empiezan a poner difíciles para Rayman y compañía y algunos niveles no te los pasarás a la primera.

La dificultad del juego va in crescendo
La dificultad del juego va in crescendo

Además de su dificultad in crescendo, es de agradecer la rejugabilidad de este título. El objetivo de cada fase pasa por llegar al final del escenario habiendo recolectado tantos Lums -una especie de simpáticas luciérnagas- como sea posible, así como rescatar los sonrientes bichitos llamados Electoons, custodiados en jaulas por malvados personajes. Sin embargo, cada misión cuenta con dos estancias con más Electoons escondidos, que muchas veces no veremos en un primer vistazo, así como Electoons de bonus por hacer las cosas rápidamente. Así, aunque de buenas a primeras te pases un nivel, seguro que te “pica” volver a jugarlo para salvar a todos esos pobres e inocentes Electoons y, de paso desbloquear nuevos niveles extras a los que sólo accederán los más jugones.

Sobre los niveles finales de cada mundo, van muy acorde con el resto, aunque en este caso sí que se cae, a menudo, en la repetición. Cada mundo tiene dos fases finales que se repiten constantemente. En una, montados en un afable mosquito, recorreremos el cielo e iremos disparando a los enemigos y absorbiéndolos para después escupirlos a nuevos villanos, a lo Kirby. Al final de ésta, el jefe final de turno nos incordiará, aunque cabe decir que su dificultad es bastante inferior a la de algunos momentos de plataformeo puro y duro. En la segunda, en plan bonus, recorreremos una especie de cielo poblado por Electoons; este agradable paseo es ideal para recolectar más Lums, pero en él no reside ningún reto ni dificultad.

Aunque Rayman: Origins se juega perfectamente solo, Ubisoft permite jugar toda la aventura con hasta tres amigos más, como en New Super Mario Bros. Wii. Si algunas fases son difíciles en solitario, imagina con tres aliados más, eso ya es todo un cachondeo. Y tranquilo, que no todo van a ser Raymans. A medida que juegas se desbloquean nuevos aliados: además de Globox podrás seleccionar a otros viejos conocidos de la franquicia. Con todos ellos se juega exactamente igual, puesto que tienen las mismas habilidades como saltar, atacar o planear, pero las animaciones varían para cada uno de ellos.

La aventura en cooperativo es una delicia
La aventura en cooperativo es una delicia

Visualmente hablando, Rayman: Origins es de lo más bonito que se ha visto este 2011. Ubisoft ha demostrado con su juego que la artesanía y la creatividad, en según qué géneros, le pueden dar mil patadas a los gráficos de infarto y a la más novedosa tecnología 3D. Origins respira clasicismo por los cuatro costados, y cada escenario, cada plataforma, cada efecto es un auténtico placer visual realizado con mucho gusto y con mucha coherencia temática.

Lo mismo ocurre con un diseño de personajes que respeta el estilo de Rayman de toda la vida, con ese toque de cartoon tanto en estilo como en animaciones. Todos ellos están acorde con el mundo. Por ejemplo, hay fases que se suceden en una cocina: los enemigos serán monstruos-chefs, tenedores histéricos y frutas con muy mala baba.

El apartado sonoro no se queda atrás. Las simpáticas melodías van acorde con la temática de su respectivo mundo y destacan los efectos sonoros y los cánticos de nuestros aliados: ojo a la canción que entonan los Lums…¡desde que jugué a Rayman: Origins que no me la quito de la cabeza!

¡No te quitarás de la cabeza la melodía de los Lums!
¡No te quitarás de la cabeza la melodía de los Lums!

Un propuesta clásica que te atrapará

No es fácil llamar la atención en el género de las plataformas. Está claro que ya lo hemos visto todo, pero por otro lado estamos ante un género donde, a menudo, el clasicismo es lo que mejor funciona. Sin duda éste es el caso de Rayman: Origins, juego en el que Ubisoft ha sabido captar toda la esencia de los plataformas de los 90, actualizándolo con unos gráficos en HD que conservan el planteamiento 2D de toda la vida y el añadido de un estupendo multijugador que alarga la vida del juego.

Una jugabilidad ejemplar, un diseño de niveles increíble y el carisma que ya de por sí destilan Rayman y compañía hacen de Rayman: Origins una propuesta muy recomendable, un auténtico “must-have” para todos los jugones clásicos que aún se emocionen al librar esa última batalla con el jefe final.

¡Un juego de plataformas que no te puedes perder!
¡Un juego de plataformas que no te puedes perder!

Comentarios

  • max3000one |
    04/12/11
    max3000one

    yo lo e visto en el ctalogo y na mas verlo me lo descarg

16/09/14
Tu imagen de usuario