- Autor
- Daniel Cáceres |
- Fecha
- 26 de junio del 2012
TERA Online soluciona uno de los grandes problemas de los juegos de rol masivos online: los aburridos y monocordes combates. WoW, The Old Republic, Age of Conan, The Lord of the Rings Online… En todos ellos los enfrentamientos son semi-automáticos; lo único que debes hacer de tanto en cuanto es pulsar un botón para activar una habilidad. En lugar de dejar tu victoria en manos de las estadísticas de tu personaje, en TERA todo depende de tus reflejos. Por fin tienes el manejo directo y literal de la situación gracias a un excelente control heredado de los juegos de acción para consolas –incluso el juego se controla mejor con mando que con teclado. Por desgracia no podemos definir TERA como LA revolución del rol online, porque el resto de sus elementos no solo no destacan sino que rompen el ritmo de sus magníficos duelos.

Con TERA Online sentirás que tienes el control total de tu personaje durante los combates. Se acabaron los enfrentamientos prácticamente automatizados. Es más: quédate quieto durante un combate contra múltiples enemigos y morirás al acto. Debes esquivar, contraatacar, aprenderte los movimientos de los monstruos, jugar en equipo de acuerdo con la clase de tu personaje… En otras manos, esta gran idea quizás hubiese desembocado en mal puerto, pero los controles de TERA (al menos, con mando) funcionan a las mil maravillas. Cuando vuelvas a MMO de rol más tradicionales, como WoW, notarás que te falta ese frenesí de la acción directa y en tiempo real de TERA. Especialmente en las batallas contra los grandiosos jefes finales.
El sistema de batalla de TERA alcanza sus particulares clímax en los enfrentamientos contra los BAM o Big Ass Monsters. Como su nombre indica, se tratan de jefes finales enormes y difíciles de batir cuyos patrones de movimiento se parecen más a los de Monster Hunter que a los de su competencia directa. Sus ataques suelen ser exagerados y requieren de muchos reflejos, pensamiento táctico y de atención para detectar sus puntos débiles. Aunque puedes vencerlos perfectamente solo si dominas tu personaje a la perfección -otra prueba de que en TERA lo que importa es tu habilidad, es una delicia vencer a los gigantones en compañía porque no existe nunca clase pasiva-: incluso los sanadores deben ostentar unos reflejos afilados al máximo. Los BAM suelen rondar o bien por zonas abiertas o bien en mazmorras, el segundo gran elemento del juego gracias a su ritmo frenético en todos los sentidos.
Te emocionarás segundos antes de entrar en una nueva mazmorra porque son un desfile de grandes batallas y momentos narrativos sabiamente dosificados. Hay decenas de peligrosas localizaciones esperando a ser descubiertas, y muy pocas veces se repite ambientación o idea principal. Por otra parte, en el exterior te encontrarás con misiones aleatorias y rápidas, como sobrevivir a un asedio inesperado de enemigos. Los jugadores que lleguen al nivel máximo (60), podrán seguir divirtiéndose con Nexus, contenido solo para veteranos que consiste en retos letales que requieren grupos muy numerosos de usuarios de todas clases. En este sentido, el sistema de combate de TERA fracasaría si sus clases disponibles no fuesen tan radicalmente diferentes de jugar, pese a compartir una base básica en cuanto a controles.
Las clases de TERA han sido preparadas al milímetro para combinar sus respectivos roles arquetípicos con la acción rápida del juego. Por ejemplo, mi clase preferida, The Slayer, parece a primera vista un “tank” estándar, pero dominarlo no consiste en quedarse plantado entre el enemigo y el resto de amigos para protegerlos. El Slayer suele llevar armas pesadas como mandobles, así que sus golpes serán brutales pero peligrosamente lentos. Así que he tenido que aprender cuándo atacar y cuándo protegerme para no dejar puntos flacos al descubierto. Mientras tanto, las clases mágicas dejarán de estar pendientes de una barrita de maná para moverse activamente por el escenario, tanto para esquivar a los enemigos como para localizar manualmente a la próxima víctima de sus hechizos. La complejidad que esconde cada clase me ha recordado a los personajes de Monster Hunter… hasta que salgo de la mazmorra o derribo al BAM de turno.
El resto de elementos de TERA Online son diametralmente opuestos al revolucionario combate. No solo se contentan con cumplir los mínimos del género sino que además son aburridamente repetitivos. Por ejemplo, las misiones nunca salen de la tónica “recógeme x cantidad de y objetos” o “mátame x cantidad de y monstruos”. La interesante narración de las mazmorras no sale de las mismas, así que el pretexto argumental que te invita a aceptar largas cadenas de misiones fracasa en mantener tu atención. Para más inri, la historia y su contexto es demasiado previsible y no se atreve a salir de las convenciones implantas por WoW o Final Fantasy. Este problema sería menor si hubiese menos búsquedas, pero, por desgracia, TERA no puede dejar atrás sus raíces.

TERA no deja de ser un MMO de rol coreano, así que suele decantarse por las misiones “fetiche” que solo sirven para que subas lentamente de nivel en lugar de presentarte una gran batalla detrás de otra. El inicio es un buen ejemplo del ritmo irregular del juego. Después de un interesante prólogo en el que puedes controlar durante unos instantes un personaje de nivel avanzado, te pasarás unas cuantas horas anclado en tareas repetitivas antes de que el juego te muestre sus ases ganadores. En un título online de pago, retrasar tanto los mejores momentos significa perder clientes impacientes.
El tedio se agrava si tenemos en cuenta que la esencia de estas misiones “fetiche” entra en contradicción con el conseguido sistema de combate. En el resto de MMO, estas tareas repetitivas pasan más rápido gracias a los combates automatizados, pero en TERA tardas demasiado en eliminar incluso a los monstruos más débiles y al final repites siempre la misma pulsación de botones. Y entonces te das cuenta que para este contenido echas de menos que el juego lo haga todo por ti, incluso en los servidores Jugador vs Jugador debido a la monotonía de los encuentros.
Los combates JvJ son demasiado limitados. El sistema consiste en enfrentar a clanes enemigos en campo abierto, sin zonas preparadas expresamente para este tipo de encuentros, parámetros especiales… Para más inri, durante el momento de la producción del análisis no existen incentivos para combatir con otros usuarios. El curioso sistema de elecciones de TERA, por otro lado, sí que es original, aunque solo esté a la alcance de los personajes con nivel más alto. A grandes rasgos, cada 3 semanas un usuario se convierte en el gobernante de una región, permitiéndole obtener objetos especiales, embarcarse junto a su clan a las misiones más peligrosas… Interesante pero quizás demasiado restringido y dudo que todos vayan a tener la oportunidad de gobernar durante un limitado periodo de tiempo.
Una mitad del contenido de TERA Online revoluciona el género mientras que la otra mitad es excesivamente conservadora. Por un lado su sistema de combate humilla lo visto en City of Heroes, Age of Conan e incluso WoW. Los duelos son emocionantes, rápidos y exigen control en lugar de dejar la victoria a un cálculo de estadísticas que jamás entenderás. Pero la aventura está atestada de misiones repetitivas y localizaciones demasiado genéricas. Pero si sobrevives a sus momentos más aburridos, disfrutarás de mazmorras y jefes apasionantes. Después de probar TERA, desearás que en Azeroth se permitiese utilizar mandos de Xbox 360 o PS3.

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