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Sin duda, el mundo del “tunning” está de moda en los simuladores de conducción. Desde NFS: U, hasta Juiced. Pero antes que todos ellos, estaba Midnight Club. Dos años hace de la segunda parte y esta tercera entrega es toda una mejora.

La tercera entrega de Midnight Club no es que ofrezca un juego de coches y tunning, es que te hace sentir este exclusivista mundo y lo hace de una manera mucho más realista que otros juegos. El mundo del Tunning ya no será el mismo con Midnight Club 3: DUB Edition.

Tunning en todos sus aspectos
No voy a explicar lo que es el tunning, pero sí que ha tenido una directa influencia en los juegos de hoy en día. Es difícil saber cuál fue el primero, pero desde luego podemos nombrar unos cuantos juegos, incluidos los Gran Turismo. De cualquier forma pocos juegos han ido dedicados en exclusiva al tunning. Aparte del que nos ocupa, nos encontramos con NFS Underground 2 y con Juiced.

Con tan fuerte competencia, Rockstar comenzó a pensar en ofrecer a los usuarios un juego mejor, más personalizable y con una jugabilidad increíble. Gracias a la licencia DUB tenía muchos de los accesorios originales y esto era partir ya desde una gran ventaja.

¿Qué ofrece esta tercera entrega que no ofrezcan sus competidores? Primero varias ciudades, algo completamente nuevo, porque normalmente, todo se desarrolla en una y segundo un desarrollo mucho más abierto.

Aunque hay varios tipos de conducción, sin duda, el principal es el de carrera, donde nos iremos haciendo con nuestros coches, los iremos personalizando y, por supuesto, también tendremos la oportunidad de adquirir u obtener nuevos vehículos, algunos de ellos muy exclusivos. Una de las mayores novedades en este sentido es que el juego ofrece vehículos por clase, al más puro estilo GT4. Para algunas carreras necesitaremos un determinado tipo de coche y este o lo ganaremos o lo compraremos.

Otra gran novedad en cuanto a vehículos es la introducción de las motocicletas a las carreras de este estilo y además son totalmente modificables, aunque claro, no en la misma medida que los coches, pero sí que ofrecen algo completamente nuevo al mundo del tunning.

Trucos y conducción
Todo comenzará cuando compremos un coche y lo modifiquemos, al menos tras varias carreras. Cada carrera será un mundo y cada una de ellas ofrecerá a los usuarios un tipo diferente de desafío. Sin embargo, antes de entrar a ellas descubriremos que hay carreras con diferentes estilos.

No es como, por ejemplo, en NFS: Underground, donde hay diferentes modos de juego, sino más bien que nos llaman de clubes exclusivos o tenemos una serie de campeonatos organizados. Los segundos siguen una mecánica clásica, donde simplemente ganaremos carreras una detrás de otra.

Los clubes exclusivos tienen la misma mecánica, pero unos requisitos y unas recompensas totalmente diferentes. Estos clubes nos exigirán conducir con un coche determinado y, a cambio, nos enseñarán una serie de movimientos especiales que aprovecharemos durante la carrera.

¿Cómo se hacen estos movimientos? Este es uno de los conceptos nuevos y uno de los más originales. Tendremos que ir a “rebufo” detrás de un coche hasta que veamos como se rellena una barra roja y en ese momento pulsar el botón adecuado. Podremos obtener mas velocidad, ser invulnerable, etc.

En cualquier caso llegaremos al momento de la conducción y es aquí donde Midnight Club se diferencia de sus predecesores. El juego es rápido, muy rápido y además los circuitos son siempre aleatorios, con puntos a los que tendremos que llegar evitando toda clase de edificios y, por supuesto, el tráfico.

Olvidaros de otros juegos donde el tráfico es anecdótico. Aquí es real y cada golpe no sólo puede retrasarte, sino también destrozarte el coche. En Midnight Club 3, nuestro coche recibe daños y estos se ven físicamente, lo que significará que deberemos tener cuidado si no queremos que la carrera se acabe antes de tiempo.

Pese a ser tan rápido, el juego ofrece a los jugadores un control preciso y que responde a nuestras órdenes de manera inmediata. Algo completamente necesario, si tenemos en cuenta que cada dos por tres tendremos que evitar al tráfico que es muy abundante. Por otro lado, hay que decir, que la IA del juego no es precisamente muy buena. Los otros participantes de la carrera apenas se defienden agresivamente y en el momento en que te pones primero es realmente complejo que te consigan adelantar.

Gráficos y sonido
Estos dos años que ha tardado Rockstar en desarrollar la tercera entrega ha servido para ofrecer a los jugadores un título con una calidad extraordinaria. Primero por el modelado de cada uno de los vehículos –coches y motos- que han sido creados con todo detalle para ofrecer al usuario coches que casi se pueda creer que se pueden tocar.

Estos vehículos ofrecen además efectos visuales como reflejos en tiempo real o un uso de las partículas que no recordábamos desde hacía tiempo. Algo parecido pasa con los decorados. Un detalle espectacular y todo tipo de tráfico y personas paseando para hacer más real el juego. Curiosamente, el juego se mantiene a una velocidad constante de fotogramas y sin ralentizaciones, lo cual es todo un lujo.

El sonido sirve para completar el juego. El título no ha sido doblado al castellano, aunque sí traducido, con lo que tendremos los habituales subtítulos. Aunque en un juego de conducción de estas características lo que importa es la BSO y en este caso, Midnight Club es realmente increíble en todos los sentidos.

Nuestra opinión
Rockstar ha hecho un gran juego. No sólo ofrece las habituales características de los juegos “tunning” sino que añade elementos completamente nuevos y además vehículos nuevos. Si a eso añadimos la exclusiva mecánica y el hecho de poder acceder a más vehículos que en ningún otro juego, sin duda este es el juego de “tunning” del año.

Lo mejor
Los numerosos vehículos, el tipo de desarrollo, los gráficos, etc.

Lo peor
La IA de los contrincantes es mejorable.

Comentarios

30/10/14
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