Maria Baeta |
12 de noviembre del 2009

Los amantes de los juegos de rol llevábamos tiempo esperando un juego como Dragon Age: Origins. Un juego con una historia llena de fantasía, con combates desafiantes y con una creación y evolución de personajes compleja. Aquí está.

Y no podían ser otros. Tenía que ser Bioware quien nuevamente nos trajese el rol más puro a ordenadores y consolas. Y lo hace con una historia original, con un sistema de juego conocido, pero al mismo tiempo original y, finalmente, con el habitual y magnífico acabado técnico de la marca.

Como dijo Bioware, Dragon Age es el sucesor espiritual de Baldur’sGate, algo que dejó con una duda a todos: ¿Por qué no era el tercerBaldur’s Gate? Sencillo, porque aquí se trataba de empezar con unanueva saga épica.

Los antecedentes de Dragon Age: Origins

Para entender la dimensión de Dragon Age: Origins es inevitable hacer un poco de historia de Bioware, creadores de los mejores juegos de rol de los últimos 11 años. Pese a que no fue el primer juego desarrolladopor Bioware (ese honor le corresponde a Shattered Steel), Baldur’s Gate rompió una tendencia existente en aquel momento: la desaparición del género.

Porque poco a poco se había olvidado el juego de rol más clásico. Aquel en el que había un grupo de personajes que debían solucionar algún problema que acarrearía un viaje épico. Con Baldur’s Gate, Bioware no sólo consiguió esto sino que también consiguió revitalizar un género y hacer que muchos jugadores de rol de lápiz y papel mirasen con esperanza a los videojuegos.

Hasta tiempo más tarde no emprenderían una segunda entrega –entre medio desarrollaron la segunda entrega de MDK- y la realidad fue que aún mejoraron más a su predecesor con una historia más larga y elaborada.

Ambos juegos partían del reglamento del juego de lápiz y papel Dungeons and Dragons, con un respeto increíble a las reglas, así como el mostrar las cifras de dados y los cálculos que habría en el juego de lápiz y papel.

Tras esto, NeverWinter Nights sería su siguiente juego de rol, cont odas sus expansiones. Pese a que el juego era un magnífico juego de rol, suavizaba bastantes algunos términos del título original, sobre todo en lo referente a los magos. Sin embargo su verdadero objetivo era llevarlo al terreno multijugador y de creación, con una herramienta muy potente que permitía crear partidas virtuales de rol auténtico con un jugador convertido en el máster del juego.

A partir de aquí Bioware cambia de registro totalmente y nos presenta Los Caballeros de la Antigua República, el primer juego de rol de Star Wars de gran calidad. Con un argumento excepcional, un sistema de juego impresionante y sin ningún tipo de atadura en cuanto a normas de Dungeons and Dragons.

Diseñado para consolas, el juego fue considerado por muchos como el mejor de Star Wars hasta la fecha y para otros, como el mejor guión de Star Wars desde la trilogía original.  La mayor aportación de este título fue el hecho de contar con un sistema que dentro del juego nos permitía escoger entre Bien y Mal de forma velada.

Bioware seguía probando mezclas de géneros y así llegaron Jade Empire y Mass Effect. Ambos juegos tenían rol, pero también acción con mayor o menor acierto y todo ello hizo perfeccionar la metodología para llegar a Dragon Age, la por ahora obra maestra de Bioware.

Primero el argumento

Como todo buen juego de rol hay un argumento, pero Dragon Age: Origins va más allá y tiene relación con su nombre “Origins”. Bioware se planteó que si bien tenía que haber una historia central, no todos los personajes podían tener el mismo comienzo y en el caso de este juego tenemos seis comienzos totalmente diferentes que dependen de la raza y de su estatus social.

Seis historias prólogo que duran aproximadamente dos horas y nos llevarán a conocer las razones que mueven a estos personajes hacia la misión principal del juego. Ésta comenzará cuando llegue Duncan, un miembro de los guardias grises, un cuerpo de élite de este mundo, que lucha contra la Ruina o lo que es lo mismo, una horda de demonios.

Su propuesta es que nos unamos a este cuerpo de élite en la lucha contra la Ruina.

En ese momento tendremos que pasar una prueba y comenzará una aventura muy larga que nos llevará a unirnos bajo una misma bandera y combatir no sólo contra la Ruina sino también contra el Archidemonio, un ser infernal que, como iremos viendo a lo largo del juego, ha tomado el cuerpo de un enorme dragón.

Esta es la historia principal de Dragon Age: Origins, pero como suele ser habitual en los juegos de Bioware solo es una parte de la trama. A través de muchas misiones descubriremos que tenemos que tomar decisiones y que éstas no sólo influyen en el desarrollo de la trama, sino también en cómo reaccionan otros personajes a nuestras acciones.

¿En qué resulta eso? Básicamente en que podemos jugar una y otra vez a Dragon Age e ir probando opciones, muchas opciones para ver todo lo que podemos llegar a experimentar en este juego.

Y eso no es todo, porque todos sabemos que Bioware es especialista en crear contenidos adicionales para sus juegos y Dragon Age no es una excepción. Aparecerán estas misiones y lo increíble y sorprendente es que están perfectamente integrados dentro del juego.

El rol más puro

Olvidaos de anteriores juegos como Mass Effect o Los Caballeros de la Antigua República en donde los enfrentamientos son relativamente fáciles, porque Dragon Age es un juego de una elevada dificultad. Durante gran parte del juego tendremos que explorar, pero también habrá muchos momentos de combate y aunque es en tiempo real, es necesario parar la acción.

Nuestro grupo estará integrado por un máximo de cuatro personajes y tendremos que conseguir que sea equilibrado como en cualquier otro juego de rol. Un guerrero que aguante el daño, un mago capaz de curar, y dos personajes que sean capaces de hacer daño. Eso es el grupo equilibrado y será necesario tener en cuenta todos los elementos posibles, porque todos los combates que hagamos serán contra un número superior de enemigos, lo que hace que tengamos que planificar cada movimiento.

Es complicado controlar todos los elementos tan al detalle, pero en Dragon Age, Bioware ha creado un sistema de tácticas que nos permite planificar no sólo como se comporta cada personaje, sino también que habilidades y hechizos se debe usar en el momento adecuado.

La dificultad del juego va elevándose en cada momento y en cada enfrentamiento y esto hace de Dragon Age uno de los juegos más desafiantes que hemos tenido el placer de jugar.

Los controles, por otro lado, tienen un problema en consolas. Bioware pensó desde el principio Dragon Age para PC y esto se ve en las otras plataformas. Las consolas ofrecen un control menos intuitivo y esta dificultad hace que aumenten nuestros problemas en la consola. En el caso del PC el problema es otro, los elevados requerimientos de sistema.

Gráficos, sonido

Bioware usa una nueva versión modificada de su motor gráfico. Es bueno y ofrece una gran calidad grafica, pero lo mejor no es eso, lo mejor es todo el trabajo de producción de la compañía para crear un universo increíble con ciudades, castillos y pasadizos.

Y, por supuesto tenemos que hablar de efectos visuales. Como en otros juegos de Bioware, la magia es importante y los efectos visuales relacionados con ella son extraordinarios. Lo mismo podemos decir de la iluminación, que logra crear una ambientación única en este juego. Como decimos siempre que sea en PC, porque las versiones de consolas se quedan muy, pero que muy lejos de esa calidad deseable que vemos en elordenador.

Y luego está la sangre. Lo dejamos aparte porque estamos ante un juego con exceso de gore. Ciertamente es que cuando a un enemigo se le clava una espada sangra, pero en el caso de Dragon Age casi es una ducha de sangre lo que veremos en los personajes. En este caso se ha exagerado.

Respecto al sonido, decir que Electronic Arts no ha doblado el juego al castellano, aunque está perfectamente traducido. En nuestra opinión,una decisión acertada porque los doblajes de los juegos de rol no suelen ser los mejores. Eso sí, lo mejor es la banda sonora del juego que es una composición de tremenda calidad que nos acompañará durante todo el juego.

Nuestra opinión

Dragon Age: Origins es la vuelta del rol de verdad. Bioware ha hecho un largo camino para traernos una historia increíble, un combate desafiante y, lo más importante, muchos finales, muchos personajes y la sensación de que asistimos al comienzo de algo épico. Eso sí, si tienes que comprar una versión, que te quede claro que la versión de PC es, de lejos, la mejor de todas.

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18/05/13
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