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Cuando hace un año se lanzó The Secret of Monkey Island: Edición Especial era obvio que tarde o temprano tendríamos un Edición Especial del segundo, y más dado su éxito de crítica y público. Así ha sido, y si el primero nos convenció de calle, lo mismo podemos decir del segundo.

Actualizar unos juegos tan míticos como los dos primeros Monkey Island es tarea arriesgada, pero LucasArts lo ha conseguido, trasladando toda la esencia del original con un lavado de cara que animará a los jugadores que no conocieron el juego de 1991 a dejarse llevar por las aventuras de Guybrush y a los veteranos a disfrutar como la primera vez.

De nuevo, fiel al original

Como en el primer juego, no cambia un ápice la historia original en este segundo. Todo empieza con una escena en la que Guybrush cuenta en flashback a Elaine todo lo que le ha pasado últimamente, de la trama del Embargo de Largo hasta la búsqueda del Big Whoop, ese tesoro mítico que no ha encontrado nadie. En medio, muñecos vudú, concursos de escupitajos, disfraces, una galería de personajes célebres, giros de guión y muchísimas situaciones hilarantes.

Va a gustos lo de si es mejor el primero o el segundo Monkey –servidora no se decide-, pero no se puede negar que los dos primeros juegos de la saga estaban llenos de genialidad, con varios momentos para el recuerdo. Dado que este Monkey Island 2 es un juego cien por cien fiel a la historia original, en este sentido hablamos, de nuevo de genialidad.

No sólo la historia, los puzles son clavados al original. El cambio viene con respecto a la interacción, que ha variado un poco del remake del primer juego y se agradece, pues la interfaz era un poco incómoda. Ahora, para seleccionar acciones presionaremos sobre un objeto y se abrirá un menú desplegable con las diferentes opciones posibles. En el caso de las versiones de iPhone e iPad el menú estará visible en un extremo de la pantalla, de manera más parecida a los point and click de los 90.

Por cierto, las ayudas presentes en el primer juego siguen, a lo que se añade la opción de iluminar los objetos interactuables en pantalla.

Los genios al habla

Pero la gran novedad de esta segunda parte es la inclusión de los comentarios de los creadores del juego: Ron Gilbert, Dave Grossman y Tim Schafer. Así, en determinados momentos se activa la opción de oír sus sabias palabras mientras podemos seguir jugando.

Anécdotas, explicaciones técnicas de cómo se hizo determinada escena, ideas descartadas... Esto y mucho más se nos va contando de una manera cómplice y directa, y enriquece muchísimo un juego de por sí bueno. Una función así, tan implementada en los DVD y sus “montajes del director”, apenas se ha usado en videojuegos. Sólo se nos ocurren Half Life 2 y Portal, ambos de Valve, y consideramos que da un plus al juego, especialmente en esos títulos de culto o susceptibles de serlo.

Un nuevo lavado de cara

Aunque personalmente no me desagradó, muchas voces se alzaron en contra sobre el diseño de Guybrush en The Secret of Monkey Island: Edición Especial, demasiado estilizado y algo aniñado. Quizás por estas críticas, LucasArts ha cambiado, de nuevo, el diseño de los personajes, y esta vez lucen menos aniñados y más cartoon.

En cuanto a fondos, siguen teniendo una espectacular riqueza y un muy buen gusto en elegir colores, sin perder la esencia de los fondos del juego de 1991, como si con algún conjuro mágico hubiesen podido coger los píxeles de la época y hacerlos mucho más pequeños.

Esto nos lleva, inevitablemente, a la edición clásica del juego. De nuevo, con un sólo toque, podremos jugar al título original de 1991, con sus menús inferiores, su música MIDI, sus gráficos pixelados... y la lengua de Shakespeare. Sí, de nuevo no nos llega esta versión traducida, una auténtica pena en un juego que el 99 por ciento de nosotros jugó en español.

El inglés también se extiende al doblaje. Brillante, eso sí. Dominic Armato repite como Guybrush Threepwood, con otra genial interpretación, la quinta, tras doblar los tres últimos juegos de la saga y los dos remakes de los dos primeros juegos. Le acompañan un excelente elenco de voces, muy bien elegidas para dar vida a todo el rosario de particulares personajes con los que se cruzará el joven pirata.

La música, como no podría ser de otra manera, es la original de los noventa debidamente remasterizada. Una auténtica delicia para los que disfrutamos el juego original y aún podemos tararear de memoria muchas de sus melodías.

No nos cansamos de Guybrush

LucasArts ha vuelto a hacer un gran trabajo de adaptación con este segundo Monkey Island. Cuando un juego original ya es bueno pero ha pasado el tiempo lo que necesita es un buen lavado de cara e incluir algún extra que justifique “volver a jugar a lo mismo”.

Gracias a un gran diseño artístico, un doblaje muy bueno y la novedad de los comentarios de los autores –numerosos y divertidos a la par que instructivos- estamos ante un título que merece su adquisición. Evidentemente no nos ha sorprendido como lo hizo el remake del primero Monkey, pero sigue en la misma buena línea.

E igual que dijimos hace un año, esperamos que LucasArts se anime a adaptar otros de sus juegos clásicos a la nueva generación. Personalmente, me encantaría disfrutar de las aventuras gráficas de Indiana Jones o del díptico Maniac Mansion/Day of the Tentacle en alta definición.

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30/07/14
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