- Autor
- Jesús Bosque |
- Fecha
- 25 de octubre del 2011
La Blizzcon se ha convertido poco a poco en un evento realmente increíble. En él se dan cita miles de fans de Blizzard y sus juegos. Se caracteriza por ser un evento con concursos de bailes, imitando a los personajes de World of Warcraft y también con impresionantes concursos de cosplay. Además, todo ello con buena música, con estrellas de Hollywood presentando el evento y con la posibilidad por parte de los jugadores de conocer a través de "paneles" y mesas redondas a los desarrolladores de Diablo, World of Warcraft o StarCraft. Pero sobre todo se caracteriza porque normalmente Blizzard presenta algo no visto y en esta Blizzcon la protagonista ha sido la nueva expansión de World of Warcraft, Mists of Pandaria.
Era de esperar que Blizzard dejara jugar aún más a Diablo 3, algo que disfrutaron los jugadores. También se vio mucho de esa segunda parte -o primera expansión o lo que sea que es- StarCraft II: Heart of the Swarm. Pero sin duda, la gran estrella fue World of Warcraft y la presentación de su cuarta expansión, Mists of Pandaria. Todo esto que escribo no es algo desconocido, porque lo venimos contando en OnGames desde el sábado, cuando se presentó la expansión y que ha dado a toda clase de especulaciones.
Personalmente, llevo jugando a World of Warcraft desde el mismo día del lanzamiento. He visto como subir un personaje de nivel 60 pasaba de ser cuestión de meses a ser cuestión de horas si tenías el equipamiento adecuado y te conocías las misiones. No he podido estar en todas las mazmorras end-game, aunque sí en muchas y he disfrutado mucho de algunos de estos enfrentamientos como, por ejemplo, en Wrath of the Lich King. Sobre Cataclysm decir que me ha pasado como a muchos jugadores: comienzo a estar cansado de estar siempre subiendo personajes y de que todo sea cada vez más fácil, aunque es cierto que esperaba como muchos otros jugadores una expansión única que revitalizase el juego. Sin embargo llega Mists of Pandaria.
No me entendáis mal, Mists of Pandaria no tiene mal aspecto. Un nuevo continente, nuevas mazmorras, una nueva clase como el Monje – clase que descubrí con agrado en las partidas de Dungeons and Dragons- e incluso se aumenta el límite de nivel hasta el 90. Sin embargo a partir de aquí, los siguientes anuncios de Blizzard sobre la expansión me han llenado de dudas.
En primer lugar por los Pandaren. No me molesta que aparezca una nueva raza en Azeroth, pero me llama la atención que sea tanto para Alianza como para Horda, algo que hasta ahora no había pasado en este juego. Además, nos encontramos con el nuevo sistema de combate entre mascotas que diga lo que diga Blizzard, ES un Pokémon, siento opinar lo contrario que los desarrolladores. Y es que si el combate funciona como en Pokémon, los menús son similares a Pokémon y tienes un diario que se asemeja al Pokédex de Pokémon… pues la verdad, la impresión que da es ser Pokémon a lo Wow.
Más interesante me parece el pase anual de World of Warcraft. Con esto, Blizzard ofrece a los jugadores algo que los poseedores de un teléfono móvil les sonará: permanencia a cambio de un regalo. En este caso a cambio de la edición estándar del juego completo de Diablo 3, una montura para World of Warcraft sacada del universo Diablo (el destrero de Tyrael) a partir del parche 4.3 y el acceso anticipado a la beta de Mists of Pandaria. Lo único que el jugador tiene que hacer es comprometerse a seguir un año con Blizzard, independientemente del plan que tenga. Simplemente se tiene que suscribir y mantenerlo un año. De nuevo, algo que Blizzard no había hecho nunca.
¿Es bueno, es malo? Creo que es muy bueno, pero también creo que Blizzard está reaccionando ante las inminentes amenazas que tiene tras años de juego. Desde hace tiempo en los foros del juego y en muchos jugadores existe la sensación de que Blizzard ofrece más servicios de pago añadido, pero no demasiado contenido gratuito y esto ha llevado a que haya muchos jugadores que hayan decidido dejar de jugar (y pagar) a World of Warcraft.
Además, Blizzard sabe que en diciembre llega un enemigo, a priori, formidable, Star Wars: The Old Republic. Los fans de Star Wars están encantados, las reservas son muy elevadas y los críticos han dicho algo que a muchos ha gustado: parece ser demasiado clon de World of Warcraft en cuanto a sistema de juego.
“¿Cómo puede ser bueno eso?”, te preguntarás. Simplemente Bioware ofrecerá a los jugadores un universo nuevo e icónico, Star Wars, combinado con un sistema de juego ya conocido. Aunque como siempre, Blizzard sabe que el primer mes no cuenta, el problema vendrá después. Si se mantiene es probable que Blizzard aún responda más rápidamente
En cualquier caso, parecen buenas noticias para los jugadores, que pueden ver cómo la competencia, la pérdida de jugadores y otros factores, puedan hacer espabilar a Blizzard para que World of Warcraft comience a actualizarse más rápido y mejor.



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