La unión hace la fuerza

Recientemente, el responsable de Ubuntu, Mark Shuttleworth, ha propuesto que las principales distribuciones Linux (Ubuntu, Red Hat, Suse y Debian) decidan una fecha única para publicar sus próximas versiones.

Shuttleworth revolucionó el mundo Linux con una distribución fácil de usar y próxima a toda clase de usuarios, con un entorno gráfico atractivo y herramientas potentes pero sencillas como Synaptic, un instalador de programas ideal para principiantes.

Ahora vuelve a “hacer de las suyas” con una propuesta que revolucionará de nuevo el panorama linuxero. Sin embargo, aunque algunos se han mostrado a favor, como Debian, otros están en contra.

¿Qué implica que las principales distribuciones Linux salgan a la luz en la misma fecha?Ventajas

En primer lugar, si hay una misma fecha, las distribuciones tendrán la misma versión de núcleo, compiladores, entorno de Escritorio (Gnome o KDE, por ejemplo), librerías y programas punteros (como Firefox u OpenOffice).

¿Qué tiene esto de bueno? Pues que en lugar de un sólo equipo de desarrollo, serán cinco o más quienes estén pendientes de que la versión de un paquete a incluir en esas distribuciones esté en perfecto estado, sin errores que perjudiquen al usuario. Y si se detecta una vulnerabilidad será corregida más rápido, al haber más equipos implicados en ello.

Además, que una misma versión del núcleo y las librerías estén en la mayoría de distribuciones facilita el trabajo a los desarrolladores de hardware y de sus correspondientes drivers.

Por otra parte, acordar unas fechas en común implicaría que los equipos de desarrollo pudieran ofrecer versiones LTS (Long Term Support, o Soporte Técnico a largo plazo) con plenas garantías, algo que daría seguridad al usuario, sobre todo a quien desconoce Linux y teme probarlo por creer que no dispone de suficiente soporte al usuario, algo crucial en el caso de las empresas.

Inconvenientes

Las principales quejas tienen que ver con el periodo de desarrollo entre una versión y la siguiente. En Ubuntu es de 6 meses, pero las demás distribuciones no tienen un esquema tan homogéneo, así que no están acostumbradas a trabajar con esa presión.

¿Qué puede ocurrir? Que se caiga en la rutina y en la obligación de publicar nuevas versiones cada cierto tiempo sin aportar nada nuevo. La clave, en este caso, está en encontrar un ciclo que beneficie a todos y no sólo a Ubuntu, más puesto en ello.

Conclusión

Durante años Linux se ha caracterizado por la variedad de programas, librerías, entornos de Escritorio y sistemas de paquetes. Por contra, muchos de estos proyectos se han desarrollado tan aislados los unos de los otros que han surgido incompatibilidades, entre otros problemas.

El trabajo en equipo que propone Mark Shuttleworth representa un cambio enorme para Linux, aunque no es nuevo, y ya empieza a verse con KDE y GNOME, que en 2009 celebrarán sus conferencias de desarrollo en las mismas fechas y lugar.

Si los equipos de las principales distribuciones Linux aceptan la propuesta y se aprueba un calendario consensuado, podemos estar seguros que en los próximos meses asistiremos a importantes cambios beneficiosos tanto para los desarrolladores como al propio usuario.

¿Y vosotros qué opináis?

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