25 recuerdos de Messenger que creías haber olvidado

Messenger nos dejó hace ya más de un año, y todavía no nos hemos recuperado del susto. Vale, la verdad es que no lo usaba casi nadie, pero donde hubo fuego, cenizas quedan. Y recuerdos, muchos recuerdos.

¿Recuerdas la época dorada de Messenger? Entonces todo el mundo tenía una cuenta y lo primero que hacías al llegar a casa, o al trabajo (ejem, ejem) era encender el Messenger. Si llevas unos años en esto de la informática, lo más seguro es que sí. Para ti hemos recopilado 25 nostálgicos recuerdos de Messenger que creías haber olvidado, pero no, ahí siguen.

Tener en tus contactos a alguien que odias bloqueado desde siempre

Sí, habría sido más fácil no añadirle a tu lista, pero ya sabes lo que se dice: “ten a tus amigos cerca, y a tus enemigos, todavía más”.

Ponerle un sonido de notificación distinto a esa persona especial

Windows Live Messenger te permitía configurar mensajes de notificación personalizados para determinados contactos o grupos: un modo inteligente de saber quién te está hablando sin mirar a la pantalla.

Contar la misma historia en 5 ventanas distintas, a 5 personas

Creo que nunca mejoré tanto mi mecanografía como con Messenger. A veces te empezaban a hablar varias personas a la vez, y acababas contando la misma historia una y otra vez. Claro, que si eras un poco vago, hacías copia-y-pega entre conversaciones y ya está.

Dejar el PC encendido todo el día por si alguien te escribe

Si estás esperando que alguien te escriba, y no estás seguro de cuándo se conectará, no puedes permitirte el más mínimo descuido: si te desconectas un minuto, ¡esa persona podría justo conectarse! Y ese era, al parecer, un motivo más que suficiente para dejar el PC de sobremesa encendido todo el día.

Coleccionar emoticonos como si fueran pokémons

Los emoticonos de Messenger eran como cromos. Conseguir unos normales era muy fácil, pero los realmente buenos -y animados- eran una delicatessen por la que había que luchar. Yo reconozco que era un gran acaparador de emoticonos, pero eso forma ya parte de mi pasado. Ahora colecciono stickers de LINE, algo totalmente distinto.

Usar un programa o web para ver si alguien te ha bloqueado

En Messenger había varias formas de saber si alguien estaba realmente desconectado o lo estaba fingiendo. Programas como MSN Detective trataban de destapar la verdad, pero lo cierto es que tampoco eran muy de fiar. En cualquier caso, servían para pasar el rato.

Esperar cinco minutos antes de hablar con alguien

La regla no escrita de no llamar inmediatamente a alguien que te ha dado su teléfono también se aplica a las conversaciones en Messenger. Todo tenía su momento, y un buen usuario de Messenger sabía exactamente cuándo podía abrir un chat a alguien para no parecer muy desesperado.

Enfadarte con alguien porque no te ha saludado en MSN

También te podía pasar que fueras un poco lento y la otra persona fuera siempre la primera en empezar la conversación. Ojo, esto era una ofensa que demostraba tu poco interés por conversar con esa persona.

Instalar A-Patch para limpiar la ventana de MSN y la publicidad

A-Patch era una maravilla. Nada más instalar Messenger, lo primero que hacía era usar A-Patch para limpiarlo de todo tipo de opciones inútiles. ¡Qué limpio quedaba!

Pulsar el botón de zumbido con furia como si diera electroshocks

Si alguien te molesta, fríelo a zumbidos. Messenger solo te dejaba enviar un puñado de ellos de una vez, pero con A-Patch podías desbloquear esta opción para enviar tantos como quisieras. La mala noticia es que también se podía usar para desactivar la vibración de la ventana.

Esperar medio día para enviar una canción, y que falle al 99%

Una de mis aficiones era intercambiar canciones con mis amigos mediante Messenger. Lo cierto es que rara vez se enviaban y con frecuencia se borraban al acabar, pero servía como ejercicio zen para ejercitar nuestra paciencia y determinación.

Tardar 20 minutos en descifrar poemas para saber quién es quién

Los poemas y las citas célebres en los apodos, ¡qué gran invento! Era necesario navegar entre toneladas de ellas para saber quién era quién. Desde Windows Live Messenger 2011 se hizo más difícil seguir usando apodos, pues usaba el nombre y apellidos de la cuenta Live.

Equivocarte de ventana, con consecuencias catastróficas

Aunque era posible usar fondos de ventana distintos para cada contacto, en el fragor de la batalla era posible equivocarte de ventana y decir algo indebido a la persona incorrecta. ¡Había pocas formas peores de meter la pata!

Re-grabar el mensaje de voz 30 veces hasta que estás satisfecho

Las últimas versiones de Messenger te permitían pequeños clips de audio a tus contactos, pulsando la tecla F2. Era un momento tenso, pues se enviaban automáticamente a menos que pulsaras ESC en el momento correcto.

Hacer el mejor dibujo manuscrito de tu vida y que falle al enviar

Los dibujos manuscritos me encantaban, y me pareció muy mal cuando dejaron de funcionar en las últimas versiones de Messenger. Ahora bien, esta función iba cada vez peor con cada versión de Messenger, y llegaba un punto en el que fallaba el envío la mitad de las veces.

Que alguien te hable en MSN mientras juegas y te bloquee el PC

La ventana de notificación de nuevo mensaje de Messenger no era muy amigable con otras aplicaciones funcionando en primer plano, como vídeos o juegos. Generalmente provocaba parpadeos, pantallas en negro y, en el peor de los casos, el bloqueo del PC.

Espiar los Live Spaces de tus contactos, sin que tengas permiso

Antes de Facebook, los perfiles de Live Space eran el principal blanco del stalking casual, es decir, cotillear un poco la vida de alguien por el que tienes cierto interés. Lo cierto es que esta tarea era infructuosa en la mayoría de los casos, pues o bien no habían rellenado el perfil, o no tenías permiso para verlo.

Esa persona que usaba más emoticonos que letras

Algunas personas llevaban la fiebre de los emoticonos demasiado lejos, haciendo las conversaciones imposibles de leer. Incluso había quien se instalaba un emoticono para cada letra del alfabeto. Sí, Pepe, va por ti, todavía no te he perdonado por ello…

“¿Quién eres?”, “Pero si me has añadido tú”

Hay pocas cosas más frustrantes que el típico caso de la persona desconocida que te añade, no te dice nada y, de repente, un día, te pregunta que quién eres. Perdona, amigo, pero me añadiste tú, así que el sentido común dicta que debes ser quien se presente primero.

Esa persona que escribía una palabra por línea

Las conversaciones en Messenger eran muy rápidas, pero a veces demasiado. Era normal cortar una frase en varios trozos, para agilizar el flujo de texto, pero algunas personas lo llevaban demasiado lejos. Se les oía desde lejos: el ruido de notificación de Messenger era como una canción de dubstep.

Que te hablen durante una película de miedo y casi te provoquen un infarto

“No bajes al sótano, no bajes, no bajes”… Pero baja. En silencio intenta encontrar la cadenita para encender la luz y – ¡TI-NO-NIINNN! – alguien te habla en Messenger y el sonido, a un volumen descomunal, te hace saltar en la silla.

Que te añadan a una conversación en la que no conoces a nadie

En Messenger ya era difícil seguir una conversación sólo con una persona, imagínate un grupo con varias. Era un festival de emoticonos y nombres más largos que los textos que están escribiendo que se desplazaba hacia arriba velozmente. Pero lo peor era cuando tenías un amigo al que le gustaba invitarte a todo tipo de grupos.

Esa persona que estaba siempre conectada, pero nunca respondía a tus mensajes

No importa si eran las cuatro de la mañana, esa persona estaba siempre conectada, pero nunca respondía. ¿Por qué? No lo sé, pero para ese uso de contestador automático que le daban a Messenger, el e-mail hubiera sido igual de útil o más.

Iniciar y cerrar sesión varias veces para llamar la atención de alguien

Messenger mostraba una pequeña ventana emergente avisándote de que un amigo ha iniciado sesión, pero no era muy listo. Si ese mismo contacto se desconectaba y conectaba diez veces seguidas, enviaba diez ventanas, que se acumulaban y llenaban la pantalla. Había incluso aplicaciones para hacer esta función, que cambiaban tu apodo para enviar mensajes.

Instalar Messenger Plus! para enviar \evillaugh

Messenger Plus! añadía una serie de funciones extra a Messenger como la grabación de registros de chat, los colores personalizados en el chat o los contactos flotantes. Pero mi función preferida eran los clips de sonido, con grandes éxitos como la marcha imperial, la risa diabólica o el “booooriingg” de Homer Simpson.

¿Qué otras cosas recuerdas de Messenger?

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