6 consejos para comprar en Internet sin que te estafen

En el marco del Mes Europeo de la Ciberseguridad, publicamos cada semana un artículo sobre las amenazas a la seguridad informática más importantes. Este segundo artículo trata sobre cómo evitar trampas y estafas al comprar en Internet.

Cada vez más compras… y cada vez más estafas

Compramos cada vez más en Internet. Según la revista Forbes, el comercio electrónico sumará a finales de 2013 transacciones por importe de un millón de millones de dólares. Y a la vez que se mueve más dinero, también el ciberfraude va en aumento.

Pérdidas económicas causadas por ciberfraude desde 2001 hasta 2012 (fuente)

En un informe de CyberSource (VISA) se hablan de pérdidas de 3.500 millones de dólares en 2012 tan solo en el Norte de América. Otro informe de JP Morgan concluye que “no hay signos de que el fenómeno esté reduciéndose”.

La sutil línea entre estafa y exceso de confianza

El cibercrimen que apunta a nuestro bolsillo aprovecha una variedad de técnicas y engaños, que van desde el robo de datos personales a través del correo (phishing) a la redirección a falsos sitios de comercio electrónico (pharming).

Pharming: el atacante modifica (“envenena”) los servidores de direcciones (1) para que cuando el usuario cargue una página (2), aparezca una falsa en lugar de la auténtica (3)

Pero el dinero no solo se pierde en estafas, sino también por errores en las transacciones, publicidades que exageran la calidad de los productos o simplemente falta de información al comprar.

Seis consejos para comprar sin miedo en Internet

Ya sea debido al mal diseño de una tienda en Internet o a la existencia de estafadores profesionales, el riesgo de perder dinero es real. Por suerte, tanto los navegadores como los sitios web han mejorado muchísimo su seguridad y fiabilidad.

En lugar de abrumarte con una lista interminable de recomendaciones o consejos difíciles de aplicar, vamos a proporcionarte seis trucos que consideramos esenciales y que te mantendrán a salvo en la mayoría de los casos.

1. Paga siempre que puedas vía PayPal o Google Wallet

Pagar a través de PayPal, Google Wallet u otros servicios evita que debas introducir cada vez tus detalles bancarios. Además, tanto PayPal como Wallet cuentan con sofisticados controles antifraude, y pueden reclamar el dinero por ti en caso de estafa.

PayPal actúa de intermediario en tus pagos, protegiendo tu seguridad (fuente)

Por otro lado, independientemente de cómo pagues, recomendamos que uses una tarjeta monedero o tarjeta de débito asociada a una cuenta de gastos, y que la uses para comprar en Internet. No es sabio usar tu tarjeta principal para las compras online.

2. Investiga la reputación de la tienda online

¿Primera compra en una página web? Conviene que inviertas algo de tiempo en investigar su reputación. Busca su nombre en Google y consulta su reputación en WoT y SafeWeb, dos servicios que comprueban la seguridad de los sitios web.

Por otro lado, mira en el pie de la página para ver de dónde es y qué certificados tiene.

Cuando entres por primera vez en una tienda busca lo siguiente:

  • Datos de contacto reales (dirección, teléfono fijo)
  • Página de soporte con preguntas frecuentes
  • Enlaces con información sobre la empresa
  • Garantías de compra y condiciones legales
  • Sellos de garantía de comercio electrónico (VeriSign,TRUSTe, etc.)

La presencia de estos certificados es buena señal, pero haz clic en ellos para estar seguro de su autenticidad. Algunos estafadores los ponen sin enlaces válidos

3. Usa un navegador moderno, seguro… ¡y actualizado!

A la hora de evitar estafas, un buen navegador actualizado te da más seguridad que un antivirus. Google Chrome, por ejemplo, es capaz de detectar páginas maliciosas, cosa que también hacen Internet Explorer 11 (con SmartScreen) y Mozilla Firefox.

Si usas aplicaciones móviles para efectuar tus compras, asegúrate de que no sean falsas. Finalmente, siempre que puedas, comprueba que las páginas donde se introducen los detalles de pago tengan un candado antes de la dirección (HTTPS): indica que es segura.

En general, fíjate siempre en cómo es la dirección web de la tienda. Si te parece rara o sospechosa, no prosigas. En muchos navegadores puedes obtener más información simplemente con hacer clic en el icono del candado.

4. Compra siempre desde una red segura

Cuando compras, procura conectar desde tu casa y desde dispositivos de los que te fíes, con tus programas, tu antivirus y tu navegador favorito. Las redes públicas rebosan de personajes que están al acecho en busca de datos a capturar.

Por otro lado, la seguridad de la red de tu hogar no puede ser ignorada. Refuerza tu red WiFi, instala un buen antivirus gratuito y guarda recibos y datos bancarios en un gestor de contraseñas con cifrado, como el genial Dashlane, un administrador de claves y datos personales muy bien diseñado.

5. Compara precios y condiciones de venta

¿Estás seguro de estar ante una ganga? Compara precios y condiciones -por ejemplo, con Google Shopping– y lee los comentarios en la ficha de producto, sobre todo los negativos: podrían darte pistas sobre la fiabilidad de la página.

Las tiendas que aparecen en Google Shopping son generalmente fiables

Comparar precios y condiciones es desde siempre una sana práctica de consumo, e Internet te lo pone realmente fácil para hacerlo. Pero incluso con los comparadores ten cuidado, a veces los precios no están actualizados o no reflejan costes adicionales.

6. Nunca hagas clic en enlaces sospechosos

Como ya dijimos en el especial sobre correos sospechosos, si no has solicitado nada, no hagas clic. Es una regla muy sencilla que puede evitar sorpresas desagradables, como el phishing (robo de datos).

¡No es Amazon! Mira siempre si las direcciones enlazadas son las que deberían ser

Una tienda online contactará contigo para proporcionarte recibos o facturas, pero nunca para introducir contraseñas o datos bancarios. Es algo que debes solicitar desde la página legítima. Y lo que decimos sobre el correo también vale para las redes sociales.

El consejo final: compra con sentido común y lee

Si te parece demasiado bueno para ser verdad, desconfía. Si el aspecto de la página no parece tener la calidad suficiente, desconfía. Si algo, cualquier cosa, hace que aparezca una chispa de duda en tu mente, desconfía. Podría ser todo un engaño.

En la duda, es mejor detenerse e investigar. Lee, lee y lee. Es el principio “Para. Piensa. Conecta“. Y para cubrirte las espaldas, nada es mejor que guardarlo todo, desde correos y recibos hasta capturas de pantalla: podrían servirte algún día como prueba.

¿Te sientes seguro al comprar en Internet?

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