7 maneras de proteger tu privacidad en las redes sociales

Seamos sinceros, solo hay dos razones por las que estar presente en las redes sociales: ver lo que hacen tus amigos, lo que han comprado, con quién salen y dónde pasan sus vacaciones…

… y para mostrarle al mundo que eres (más) guay que ellos.

Y luego están las cosas aburridas como estar al tanto de las noticias y compartir nuestras opiniones, coger ideas de moda e inspiraciones artísticas o compartir las fotos de tus vacaciones con la familia.

Con independencia de para qué uses las redes sociales, tienes que ser consciente de los riesgos y peligros que se esconden bajo la superficie.

1. La letra pequeña, pero no por ello menos importante

Sí, nos estamos refiriendo a eso donde pinchaste “Aceptar” sin leer. La letra pequeña de Facebook tiene una línea que dice “nos reservamos el derecho de enviarle a tu madre tus fotos privadas si en ellas aparecen actividades ilegales”. ¡¿¿En serio??! No. Nos lo hemos inventado. Pero el hecho de que podría ser verdad debería ser suficiente para asustarte.

La mayoría de nosotros no tenemos tiempo para leer la letra pequeña de todas las páginas web en las que nos registramos. Nuestro truco es prestar atención a las informaciones de los medios de comunicación tecnológicos (¡como nosotros!) y confiar en ellos para dar la señal de alarma cuando las empresas se pasan de la raya. Como la tormenta mediática que se produjo cuando Whatsapp cambió su política de privacidad para que fuera posible compartir tus datos con Facebook o la historia sobre si Snapchat posee los derechos de tus fotos.

No es un método infalible, pero seamos sinceros, ¿vas a leerte esas 10 000 palabras con un tamaño de fuente 5?

2. Recomendado no recomendado

Que se trate de la configuración “recomendada” o “predeterminada” no implica que sea la más segura. Recuerda que las redes sociales quieren conseguir que vean, le den a me gusta y compartan tu contenido el mayor número posible de personas. Facebook te da tres niveles de visibilidad: público, amigos y solo tú, al igual que Linkedin y otras páginas web.

¿Cuál deberías elegir? Haz el test de la abuela. Haría reír a la abuela, público. La abuela lo desaprobaría, amigos. NAPA (no apto para la abuela), solo tú.

3. Localización

¿Has perdido el último tren para volver al albergue a las dos de la madrugada en tu viaje en solitario por Europa? Gracias a tu mensaje público en Facebook, tu familia, tus amigos e incluso ese secuestrador de la película Venganza saben exactamente dónde estás y lo que te ha pasado. ¿Te sigue pareciendo una buena idea?

Pero no siempre eres tú quien revela la información sobre tu ubicación. Muchas páginas web incluyen automáticamente tu ubicación en las fotos que subes o en los mensajes que publicas.

4. Información personal

“¡Mi marido ha reservado un crucero para nosotros! ¡Estaremos fuera toda la semana que viene!”

Eso probablemente te consiga unos cuentos me gusta (y mucho odio envidioso) de tus compañeros y amigos, pero también le informará al tío del barrio que ha estado observando tu cara colección de relojes de que es el momento de atacar.

Guárdate la información personal, tus horarios y tus planes de viaje o compártelos solo con tu grupo de confianza. Nunca se sabe quién está observando.

5. Concursos

Consigue un iPhone gratis por compartir este mensaje, rellena un formulario y consigue una Playstation nueva, gana un viaje a Las Vegas por visitar esta página web… Podríamos seguir y seguir. ¿En serio te lo tragas?

Vale, de acuerdo que puede que algunos concursos sean comercialización legal, pero eso no significa que debas bajar la guardia. Aunque la mayoría de las empresas (¡como nosotros!) respetan y protegen la información privada que nos facilitas, los delincuentes no lo hacen y de repente te podrías encontrar recibiendo una cantidad interminable de correos basura, accesos ilegales y otras intrusiones dañinas.

¿Nuestro consejo? Asegúrate de que el concurso existe de verdad (con una rápida búsqueda en Google) y asegúrate también de que, efectivamente, el mensaje viene de la cuenta oficial de una empresa seria y no de Enséñame el Dinero, S. A. o Todoelmundogana, S. L.

6. Historias de amor que resultan ser un fraude

¿Un chico extremadamente guapo de Sudáfrica te manda mensajes por casualidad y se presenta? o ¿una chica muy simpática de París te envía una foto y te saluda? Es hora de despertar. La vida no es una película de Hollywood.

Y no trates de convencerte a ti mismo de que este caso es diferente. A veces, los estafadores establecen una relación de confianza con sus víctimas durante muchos años, esperando pacientemente ese día del gran pago en el que su “abuelo ha contraído una enfermedad letal y necesita un tratamiento de 500 000 $ que tienen que traer en avión desde Argentina”.

7. Rastreo de anuncios

Técnicamente, no se trata de una invasión de tu privacidad… Bueno, al menos no una con mala intención. Aunque puede resultar perturbador, y malo para el bolsillo, tener anuncios apareciendo por todas partes, recordándote ese teléfono inteligente que has estado mirando en Amazon. En Facebook, ve a la sección de anuncios en la configuración de privacidad para deshabilitar los “anuncios basados en el uso de páginas web y aplicaciones”

¿Tienes tus propios consejos? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios que aparecen debajo!

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