[ANÁLISIS] The Last Story: El padre de Final Fantasy revitaliza el rol

The Last Story ha llegado a Nintendo Wii sin hacer demasiado ruido pero podría convertirse en el juego de rol japonés destinado a revolucionar su género

The Last Story es el Final Fantasy de la presente generación de consolas: un juego de rol japonés para Nintendo Wii que pretende revitalizar su género con una propuesta radicalmente diferente a lo visto hasta ahora. Soy incapaz de vaticinar si su nueva fórmula de combates variados y dinámicos –-inspirados en la serie Mass Effect- y su excelente estructura ágil y exenta de relleno acabará marcando un antes y un después en el rol japonés. Lo que sí puedo afirmar es que personalmente me ha dejado marcado: obviando Xenoblade Chronicles, hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con un juego de estas características. Se nota que su director es, precisamente, el padre de Final Fantasy: Hironobu Sakaguchi.

http://www.youtube.com/watch?v=o72q0DaqJcU

Sakaguchi te propone adentrarte en una aventura de unas 20 horas de duración –un poco más si completas su contenido opcional- en la que no perderás el tiempo subiendo de nivel para enfrentarte a enemigos poderosos o modificando equipamiento cada dos por tres. Te pasarás esas 20 horas disfrutando sin parar, pasando de una situación épica a otra ininterrumpidamente. No he visto ningún otro juego de rol japonés así de frenéticamente asombroso desde Chrono Trigger (lejano juego del 95).

El revolucionario sistema de batalla en tiempo real de The Last Story consigue que te sientas dentro de la acción en lugar de quedar relegado a un mero gestor de sub-menús de habilidades. Para empezar, las batallas transcurren en los escenarios de la aventura en lugar de en transcurrir en pantallas aisladas como en los Final Fantasy. Y olvídate de los combates aleatorios: todos los encuentros están predeterminados.

Durante las batallas controlas a Zael, protagonista de The Last Story y miembro de un grupo de mercenarios. Deberás utilizar toda su gama de movimientos -sigilo, ataques aéreos, tu ballesta…-, las posibles interacciones del escenario –coberturas, granadas…- y las habilidades de tus compañeros o estrellas invitadas para salir victorioso de los enfrentamientos contra hombres-lagarto y otra fauna bastante original en cuanto a diseño y comportamiento. El resultado es una combinación entre estrategia y capacidad de reacción que insufla dinamismo y espectacularidad a las luchas.

Si te escondes, los enemigos se quedarán confundidos y sus defensas bajarán
Si te escondes, los enemigos se quedarán confundidos y sus defensas bajarán

Zael se diferencia del resto de protagonistas porque al poco de empezar la aventura recibe un misterioso poder: el Magnetismo. Con el Magnetismo, Zael puede llamar la atención de todos los enemigos de la batalla. De esta forma, los hechiceros del grupo podrán conjurar sus magias sin ser molestados. Evidentemente, la desventaja de esta técnica es que deberás aprender a bloquear y esquivar muchísimos ataques enemigos a la vez mientras aguardas a que llegue el apoyo mágico, ya sea ofensivo o defensivo.

El Magnetismo también te permite disipar los círculos mágicos que hayan invocado los hechiceros. Si permaneces en el área de un círculo mágico recibirás bonificaciones como curación automática o aumento del daño elemental -fuego, hielo… Si dispersas el círculo, su efecto duradero y localizado desaparecerá pero se activará un efecto fugaz que beneficiará a los aliados y/o dañará a los enemigos. Por ejemplo, dispersa un círculo de sanación y todos los aliados, estén donde estén, se curarán de sus heridas. Pero cuidado: los hechiceros de los enemigos también pueden invocar sus propios círculos.

Sobre el papel puede dar la impresión de que el sistema de batallas es convulso y denso, pero en realidad resulta fluidísimo y propicia la aparición de múltiples variables. Las habilidades y poderes de Zael van apareciendo dosificados a lo largo de los primeros capítulos. Cuando aprendes algo nuevo, siempre se te da el tiempo suficiente para dominarlo antes de pasar a otra habilidad.

Las líneas azules indican qué enemigos han sido atráidos por el Magnetismo de Zael
Las líneas azules indican qué enemigos han sido atráidos por el Magnetismo de Zael

El único inconveniente de los combates originales es que son demasiado fáciles. En cada batalla cada miembro cuenta con 5 “vidas” así que es rematadamente difícil morir –no llegue a ver la pantalla de Game Over. Por lo tanto, en ocasiones existe la peligrosa posibilidad de omitir los ases en la manga que te ofrece el título y optar por ataques básicos, arruinando la esencia del juego. No hubiese estado de más haber incluido la opción de regular el nivel de vidas disponibles o de incluir desde el principio un Modo Difícil –al final de la aventura se desbloquea el típico Modo Juego Nuevo +, por suerte.

¿Sabías que The Last Story tiene un entretenido Modo Multijugador con toques de Modern Warfare 3? Haz clic aquí para descubrirlo.

Aunque los combates estén predeterminados, el afán del juego de convertir cada batalla en un encuentro único garantiza que siempre estarás entretenido y fascinado. Utilizarás tu Magnetismo para atraer a una fiera salvaje mientras tus compañeros rescatan a los niños que iban a ser sus presas. Eliminarás un grupo numeroso de enemigos uno a uno y sin que se den cuenta utilizando coberturas, el sigilo y señuelos al más puro estilo Solid Snake. Aguantarás como un valiente en un estrecho puente mientras decenas de enemigos van a por ti en una escena parecida a la de las Minas de Moria en El Señor de los Anillos.

He aquí el primer jefe final de The Last Story. Lo eliminarás de una forma totalmente atípica
He aquí el primer jefe final de The Last Story. Lo eliminarás de una forma totalmente atípica

Los jefes finales son el paradigma de la variedad y originalidad de los combates de The Last Story. No quiero destriparte ningún encuentro, solo te adelantaré que no hay ni una sola batalla contra un jefe final que repita mecánicas. Es como si Nintendo, que últimamente elimina cualquier indicio de repetición de sus juegos importantes, le hubiese impartido clases a Mistwalker y AQ Interactive, desarrolladoras del juego, y al padre de Final Fantasy.

El Multijugador Online es la alternativa ideal de aquellos que busquen retos más difíciles. Sí, has leído bien: The Last Story es un juego de rol japonés con online. Con rangos al estilo Modern Warfare 3. Tiene Modo Deathmatch. Y comentaristas, para rizar el rizo. Lo sorprendente es que se trata de un contenido entretenido y adictivo en lugar de un añadido superfluo.

El Multijugador Online de The Last Story de divide en dos modos: Deathmatch y Cooperativo. En el primero de ellos hasta 6 jugadores –separados o por equipo- luchan durante 5 minutos en arenas sabiamente estructuradas. El que consiga más puntos, gana. En Cooperativo otros 6 jugadores se unen para vencer a versiones más poderosas de jefes finales de la aventura principal u otros monstruos inéditos. Dependiendo de tu rendimiento en cada combate, conseguirás objetos que puedes utilizar offline.

El Modo Multijugador incluye frases predeterminadas para garantizar un mínimo de planificación
El Modo Multijugador incluye frases predeterminadas para garantizar un mínimo de planificación

El Multijugador es un añadido interesante porque te permite controlar a otros personajes del grupo de Zael –junto a estrellas invitadas y villanos- para entender mejor sus estilos de combate y aplicar la experiencia en la aventura, en la que tus compañeros son controlados por la IA y tan solo puedes darles órdenes. Al principio te sentirás confundido ya que el juego obvia explicarte el funcionamiento de ambos modos, pero una vez le hayas pillado el tranquillo al reparto, te sepas de memoria los secretos de cada escenario y hayas aprendido la mecánica “piedra-papel-tijeras” de las fortalezas y debilidades de los personajes, te lo vas a pasar en grande.

Fuera de los combates, el juego mantiene la filosofía de evitar prolegómenos y ofrecerte variedad. Te encontrarás con mazmorras, ciudades, tiendas, personajes secundarios… pero todos estos elementos forman parte de una fluida experiencia cinematográfica. Se sustituirán mutuamente en un visto y no visto cada dos por tres para que siempre quieras saber qué te deparará el siguiente capítulo. La única excepción es Lazulis, la inmensa ciudad central de The Last Story. Asimismo, en lugar de malgastar minutos cumpliendo tareas fetiche, te verás inmerso en situaciones atípicas en el rol japonés como una trepidante huida por la bulliciosa Lazulis o la exploración de un laberinto subterráneo con la inestimable ayuda de un arqueólogo.

The Last Story satisfará también a los fans del rol japonés más reticentes con elementos opcionales más tradicionales que complementan la trepidante acción “palomitera” de la aventura principal ¿Echas de menos explorar sin sentir que vas de la mano del juego? Tienes a tu disposición la inmensa ciudad de Lázuris, una de las mejores urbes jamás recreadas durante esta generación, que esconde secretos, algunas misiones secundarias y tiendas de todo tipo. ¿Quieres incidir en el progreso de los personajes? El título cuenta con un sistema de mejora de armas fácil de entender pero denso si lo quieres perfeccionar ¿Te apetece luchar por luchar? Puedes repetir capítulos superados para encontrar tesoros de mayor valor mientras te enfrentas a enemigos refortalecidos.

¿Y qué hay de la historia de The Last Story? Haz clic aquí para descubrir su argumento y personajes.

La frenética jugabilidad de The Last Story tiene un partenaire igual de soberbio: una historia que le da un vuelco a la plantilla del género ¿Cómo lo consigue? Inspirándose en la narración directa y cinematográfica del rol occidental y añadiendo un reparto protagonista entrañable. La típica premisa de la avaricia del ser humano y el conflicto de razas que hemos visto repetidas veces en los “Tales of” cobra vida porque sientes que formas parte de cada romance, traición y giro argumental.

Al final de la aventura, sentirás que has formado parte del grupo de protagonistas de The Last Story
Al final de la aventura, sentirás que has formado parte del grupo de protagonistas de The Last Story

Los protagonistas desprenden un sentimiento de camadería inusual en un género atestado de estereotipos. Zael, chico taciturno y un poco tristón, conocerá un amor que le ayudará a desprenderse de su pasado tortuoso. Dagran, líder del grupo, debe hacer equilibrios para mantener el objetivo utópico de sus compañeros –convertirse en caballeros- sobre la delgada cuerda que es la cruda realidad. Detrás de la coraza andante que es Yuel se esconde un crío que añora a sus padres.

Las secuencias interactivas en primera persona durante algunas escenas también ayudan a involucrarte en el mundo de The Last Story. Por ejemplo, durante una conversación sobre constelaciones, Zael le pregunta a su compañera por su estrella favorita. En ese momento el juego te ofrece de nuevo el control para que busques dicha estrella siguiendo las indicaciones de la amiga. Son pequeños toques que consiguen un gran resultado: compartir emociones con el protagonista.

En ocasiones el ritmo decae levemente debido a la obsesión de Sakaguchi y su equipo de sobreexponer sentimientos que ya nos habían quedado claros desde el principio. En algunas ocasiones intentarás llamar la atención a los de la pantalla señalando sutilmente tu reloj de pulsera, pero desgraciadamente no se darán por aludidos. Lo que quieres es luchar o seguir explorando este mundo rico en situaciones ¡Menos cháchara!

Cuando las escenas romanticonas están bien hechas, como la secuencia de las estrellas, te da igual que lleves un par de minutos sin luchar
Cuando las escenas romanticonas están bien hechas, como la secuencia de las estrellas, te da igual que lleves un par de minutos sin luchar

En caso de caer en una secuencia aburrida, el excelso doblaje británico –con subtítulos en español- te amenizará el momento. La banda sonora también está a la altura del listón épico del resto de elementos. Nobuo Uematsu, compositor de la serie Final Fantasy, ha creado piezas musicales magnificas como “Toberu mono” -tanto la versión instrumental como la cantada, “Pub for Gathering” o “Awaiting Disaster” y sus coros estremecedores. Uetmasu se ha adaptado correctamente a la acción trepidante del juego. Algunas de sus piezas podrían formar parte del currículo del “palomitero” compositor Hans Zimmer -Piratas del Caribe, El Caballero Oscuro, Modern Warfare 2.

Los gráficos exprimen al máximo la potencia de Wii para recrear el mundo melancólico que han ideado Sakaguchi y compañía. La mayoría de los escenarios están formados por tonalidades sepias y bañados por una luz crepuscular. La decisión artística es lógica ya que Zael y compañía viven en un mundo abocado a una destrucción paulatina pero inexorable. El elevado listón gráfico conlleva que las batallas y escenas más multitudinarias sufran alguna que otra ralentización, pero estos bajones temporales no afectarán el devenir de las contiendas.

Una historia que no debería ser la última

La excelsa presentación visual y sonora, las sorpresas constantes que te deparan tantos las batallas como los momentos de exploración y el fuerte lazo que te unirá a los personajes… El creador de Final Fantasy y su equipo destripan todos los tópicos y lacras que se aferran a los juegos de rol japoneses actuales y que convierten tu deseo inicial de acabar la aventura en una tediosa imposición. En este caso, no querrás que “la última historia” llegue a su desenlace.

Sakaguchi puede enorgullecerse de tener a un “hijo” como The Last Story. Es posible que el género del rol japonés obvie sus propuestas de renovación, pero servidor se siente revitalizado gracias a un sistema de combate único y a 20 horas de diversión ininterrumpidas. No es un juego perfecto -es demasiado fácil, tiene problemas de ritmo…- pero sus inconvenientes son fruto de la experimentación ¿El verdadero error del título? Que Sakaguchi vaya realmente en serio con el nombre y nos quedemos sin una continuación refinada.

Cargando comentarios