Análisis Beyond: Dos Almas

Admitamos esto desde ya mismo: Beyond es un juego especial que no gusta a todo el mundo. Y es fácil enteder por qué. No existe un desafío, el control carece de importancia y la mecánica de juego es superficial y no evoluciona en ningún momento. Beyond es un juego fácil, donde no mueres y donde poco importa cómo de bueno seas con el mando porque la partida siempre terminará bien.

Tanto Beyond como el resto de juegos de Quantic Dream se apoyan en otro tipo de atracción: bonitos gráficos, escenas de película y una historia atrayente. El resto da igual, porque lo que importa aquí eres tú y una historia contada a través de tu consola. Es como una película larga que de vez en cuando te deja participar activamente para despertar tus sentidos.

Mucha historia, poco juego

La historia de Beyond sigue los pasos de Jodie a lo largo de 15 años. Jodie tiene un vínculo irrompible con un ser etéreo llamado Aiden, una especie de espíritu de otra dimensión que puede interactuar con este mundo cuando se le antoja o cuando Jodie se lo pide. Ni que decir tiene que en el juego controlas a Jodie y ocasionalmente -a veces obligados por la situación, a veces por placer- controlarás también a ese ente llamado Aiden.

El juego se divide en pequeños capítulos que van saltando adelante y atrás en el tiempo, contando la vida de Jodie cuando es niña, adolescente y adulta. Beyond es un drama y su protagonista lo pasa mal fatal, así que posiblemente las desgracias de Jodie te tocarán la patata… Pero Beyond es también una historia de terror, de sucesos paranormales, es un thriller de acción, es ciencia ficción y también una historia familiar con pinceladas telefilmeras. Beyond es una mezcla extraña sin dirección clara, un bidón lleno de géneros que descolocan al jugador que se sienta delante. El primer error de Beyond es ser tan exagerado sin necesitarlo.

Aun así Beyond funciona porque pica la curiosidad. Es difícil no sentir interés por las situaciones que vive Jodie (y de paso nosotros). Incluso en aquellos capítulos rematadamente aburridos te sorprendes a ti mismo jugándolo hasta el final con un más que aceptable nivel de atención. Y todo porque quieres descubrir cómo termina todo…

En teoría, tu forma de jugar y tus decisiones afectan al devenir de los acontecimientos. Aunque en parte es cierto, conviene aclarar que hagas lo que hagas la historia continúa por una línea bien definida. Solo es al final cuando tus decisiones pasadas adquieren relevancia o no.


Control poco imaginativo

El asunto más controvertido de Beyond es en lo que respecta al control. Beyond se maneja con el mando sí, pero no hace falta dedicarle mucha atención a hacerlo bien. El 90% del tiempo lo que hacemos en Beyond es irrelevante o poco atrayente desde el punto de vista de jugador. Solo hay unas cuantas peleas y momentos de acción que necesitan una atención más, digamos, “de videojuego”. El resto del tiempo es andar de aquí para allá, elegir respuestas a preguntas y muchos Quick Time Events (o QTE) bastante indoloros.

Dejando al margen si esta forma de jugar es correcta o no, lo que de verdad importa es conocer si está todo bien integrado. Y debo decir que no mucho: por ejemplo, andar es una tarea lenta y pesada, no puedes correr. Las escenas de disparos, que combinan QTE con movimiento real, son un desastre de optimización. En un momento concreto del juego iremos a caballo y puedo aseguraros que el control del animal es terrible, no hay manera de ir en línea recta. Tampoco el control sobre Aiden es que sea mucho mejor, a pesar de que se mueve libremente, flotando y atravesando objetos.

Estos son solo algunos ejemplos de la mala programación en uno de los apartados más importantes de un juego. El paso atrás en el control respecto a Heavy Rain es notorio. No solo parece todo mucho más mecánico sino que los QTE son también más fáciles, menos imaginativos y demasiado triviales.


Creado para el disfrute visual

Beyond es un juego creado para admirar y disfrutar visualmente. El trabajo en este sentido es notable. La calidad de la captura de movimientos, especialmente con las caras de Ellen Page y Willem (no William) Dafoe es tremendo, y lo mismo ocurre con cada uno de los escenarios que se ven en el juego: están bien recreados y son lo suficientemente realistas como para crear un buen efecto.

Esto no quita que haya detalles algo feos como algunas texturas en baja resolución que no deberían estar ahí. Los escenarios son cerrados y la libertad de movimientos es una ilusión. Bien conseguida eso sí.

A pesar de haber capturado las caras de los actores en ocasiones se ven algo falsas, muy de videojuego. Eso es porque se han manipulado para darles diferentes edades. Por ejemplo, Jodie de pequeña tiene la cara de Ellen Page modificada para parecer más niña. El efecto se nota algo extraño. Lo mismo ocurre con las innumerables arrugas de Willem Dafoe que le confieren al personaje un rostro como de cera.

El sonido es realmente bueno y convincente. La música es escasa pero acertada. Y un consejo final: jugad en versión original, no activéis las voces en español porque son horribles. Si jugáis en inglés –con subtítulos- disfrutaréis de la interpretación de los actores reales y, además, el movimiento labial está sincronizado con las voces originales.

Conclusión

Beyond: Dos Almas no funciona bien como videojuego y funciona a medias como aventura-película-experiencia. Pero también es cierto que Beyond atrapa a aquel que se deje engatusar por su historia, y eso que avanza a trompicones y mezclando demasiados ingredientes… Beyond lo tiene todo en contra para no gustar, pero si tu intención es pasar unas cuantas horas relajado y sin complicarte mucho la vida, entonces posiblemente aquí encuentres lo que buscas.

Puntuación: 7

Disponible en: PS3

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