Análisis: Diablo 3 en PS3 y Xbox 360

Diablo 3 aterriza en las consolas PS3 y Xbox 360 sorprendiendo a todos por su gran calidad técnica y jugable. Blizzard lo tenía realmente difícil: ¿adaptar a consola un juego de naturaleza 100% PC sin alterar el producto y que además guste a los fans? “¡Imposible!” dijeron muchos. Pues no señor, no ha sido así. Ha sido justo al contrario, la versión consolera de Diablo 3 es tan redonda que incluso te hace olvidar que este juego fue concebido para ordenador. Veamos por qué.

Algunos recortes y muchas mejoras

Diablo 3 en consola es exactamente el mismo juego que en PC, salvando algunos recortes no dañinos y alguna modificación para adaptarse a las particularidades de estos sistemas. Lo que primero se ha eliminado ha sido la Casa de Subastas, una idea difícil de encajar en la propia filosofía de los juegos de consola. La pérdida es menos grave de lo que parece.

Otro de los profundos cambios de Diablo 3 es en lo que respecta al control. Un juego que se mueve casi exclusivamente con el ratón del ordenador no parece algo natural en consola, y sin embargo Blizzard ha conseguido que lo sea. Mueves a los personajes con el stick izquierdo, luchas con los botones y esquivas con el stick derecho. Todo lo que hay que hacer en un hack’n slash como este se hace de manera intuitiva. Los controles son sencillos y cómodos, cumplen su función perfectamente que es meterte de lleno en lo que de verdad importa: jugar.

Una de las cosas que se ven ligeramente perjudicadas son los menús de inventario y demás menús. Se utiliza un sistema de selección radial, con doble e incluso triple selección. No queda tan cómodo y cuesta acostumbrarse a él. En el fondo no es nada grave pero siempre queda la duda de si no se podría haber elegido otro sistema. En cualquier caso es usable y, como mínimo, no impide disfrutar del resto del juego.

Un multijugador mucho mejor

Lo que sí ha mejorado muchísimo es el tema del multijugador: para cuatro jugadores, como siempre, pero en modo “Local”. Cuatro amigos jugando, luchando y sufriendo la misma aventura en el mismo salón. Si Diablo 3 triunfa en algo es en su soberbio modo multijugador, en el que la diversión aumenta exponencialmente.

Eso sí, el juego local no está exento de incomodidades. La principal es que el sistema de inventario impide que dos o más jugadores lo utilicen al mismo tiempo. Deben ir uno por uno seleccionando su equipamiento, y lo mismo ocurre en las tiendas o demás menús del juego. Mientras uno elige su inventario el resto se ve forzado a esperar mirando la pantalla.

Otro detalle negativo es que no hay libertad de movimiento, todos los jugadores deben ir a una en la misma dirección. Tampoco hay muerte permanente en multijugador: los personajes reviven a los pocos segundos, lo que en la práctica convierte la partida en infinita. Estos son los únicos puntos negros de un modo que, por otro lado, es impecable, divertido y natural.


Conclusión

Diablo 3 no tiene más cambios radicales. El resto del juego es como la versión PC pero, por alguna extraña razón, es más divertido. Quizá porque jugarlo en el sofá con un gamepad es más cómodo, o quizá porque Diablo 3 en consola viene con todos los parches y actualizaciones, y tampoco tiene el rollo de la conexión permanente. Quizá Diablo 3 es más juego, como concepto, en consola que en PC… La verdad es que nada de esto importa: sea como sea Diablo 3 para PS3 o Xbox 360 es una compra obligatoria porque es divertido, es adictivo y tiene un multijugador tremendo.

Puntuación: 9

Disponible en: PS3, Xbox 360 y PC

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