La lucha más técnica llega a la nueva generación

Sexto capítulo de uno de los juegos de lucha más queridos y lóngevos de la historia

Uno de los juegos de lucha más famosos y más queridos por los jugadores regresa a las consolas tras su paso por recreativas. Un juego muy esperado por todos e inédito en consola de Microsoft. ¿Cumple las expectativas?

Historia: Cada vez más complicada

La retorcida historia de la familia Mishima continua en esta sexta entrega, junto a la del resto de la plantilla de luchadores. El diabólico cuento de padre que traiciona a hijo, hijo se venga del padre, para volver a comenzar una y otra vez es sólo la punta del iceberg de esta historia coral, donde no hay buenos ni malos. Cuatro decenas de personajes, todos con un objetivo diferente, historias paralelas, enemigos y amigos, se entrecruzan en este argumento de Tekken 6.

Quizá el marco argumental puede ser algo difícil de seguir para los nuevos jugadores, es por eso que en una de las opciones del juego se puede ver un resumen, bastante conseguido, de todo lo que ha sucedido desde el primer Tekken hasta ahora. Siempre desde el punto de vista del clan Mishima, que es al fin y al cabo el eje central de la historia.

En cualquier caso Tekken sigue conservando su esencia y la potencia como hacía varios capítulos que no hacía. Se puede decir sin riesgo a equivocarse que esta sexta entrega es el retorno espiritual del gran Tekken 3, y lo que aquí encontraremos es un juego de lucha al más alto nivel. Un videojuego pensado para hardcores donde los jugadores machacabotones poco o nada pueden hacer contra un luchador bien experimentado y que domine las técnicas de los personajes.

Características: Varios modos de juego

Hay tres modos de juego en Tekken 6: Offline, Online y Campaña. El primero, el offline, se centra en el juego en solitario contra la máquina. Hay un modo Arcade, donde disfrutaremos de nueve combates y que sigue la estructura de la recreativa, y de otros juegos del género.

Al final de los combates encontraremos el gran enemigo final, que se trata de Azazel, un demonio heredero de Ogre, de la tercera entrega Tekken. La dificultad de Azazel es desproporcionada, y ridículamente injusta. Un monstruo casi imbatible, rápido y con golpes que funden sin problema la mitad de nuestra energía.

Hay que destacar un detalle crucial en el juego Arcade, y es que a partir del tercer combate lucharemos contra Fantasmas de otros jugadores. Es decir, Tekken 6 utiliza un sistema en el que nuestra forma de jugar, los movimientos que ejecutemos, la variedad de nuestras técnicas, todo, se sube a los servidores de Namco en forma de Fantasma. Esos Fantasmas son, por decirlo de algún modo, contenedores de Inteligencia Artificial que el juego descarga cuando jugamos.

Esto hace que el juego sea totalmente diferente a cada partida. No es perfecto, claro, pero sí que se nota en los combates. A veces son más duros, otras no tanto, el mismo Kazuya puede luchar de múltiples formas diferentes según el Fantasma descargado. Y lo mejor es que esto es totalmente aleatorio, por lo que la variedad a la hora de jugar es casi infinita.

El resto del modo offline abarca también otras formas de jugar, como el inevitable Versus, el modo Tag Team, práctica, etc. Nada que no se vea, como hemos dicho, en otros juegos similares.

Cuando seleccionamos el modo online podemos luchar contra cualquier jugador del planeta que esté en ese momento conectado. Hay tanto partidas igualadas como de jugador, y aunque se ha intentado hacer accesible este modo de juego lo cierto es que en más de una ocasión nos hemos encontrado con muchas pantallas de carga, de búsqueda de jugadores, de sincronizaciones… y vuelta a empezar.

Encontrar un combate requiere paciencia, demasiada teniendo en cuenta que los combates pueden durar una media de un minuto escaso. Es decir, hay demasiados pasos previos para combates tan cortos, y lo malo es que no podemos hacer revancha.

Una vez en faena encontramos unos combates de rendimiento aleatorio. A veces va todo como la seda, otras veces el lag nos mata. Hay situaciones tan hilarantes como desconexiones accidentales que luego el juego nos penaliza como si hubiéramos abandonado la lucha.

No es que el modo online sea malo, es que no es del todo satisfactorio y aún le quedan cosas por pulir, por desgracia.

El modo Campaña por su parte es del todo inédito para la versión doméstica del juego. Repetido de otros Tekken, es una fusión entre historias cinemáticas y juego beat’em up de corte clásico, pero en 3D.

La historia comienza con dos personajes protagonistas, Lars y Alisa Bosconovich, pero a medida que avancemos por los escenarios podremos ir desbloqueando al resto de luchadores.

Puede resultar algo confuso porque en el modo Arcade toda la plantilla de luchadores está desbloqueada desde un buen comienzo. Lo que hay que tener claro es que el juego diferencia la Campaña con el resto de modos de juego.

Es tal la diferencia que, además de la aventura principal, donde recorreremos escenarios eliminando a los enemigos, hay una pantalla llamada Arena. En la Arena podremos jugar otro modo Arcade en miniatura, de apenas 4 combates con Azazel incluido. Es aquí, y sólo aquí, donde veremos las historias de los luchadores (previamente desbloqueados en la Campaña), tanto las intros como los finales correspondientes. Es importante tener claro todo esto, puesto que en el modo Arcade del apartado offline ni veremos intros ni veremos finales, ni nada de nada, son combates puros y duros sin recompensa final.

Analizando la Campaña como juego por separado encontramos un beat’em up más bien flojo, con muchísimas escenas cinemáticas y de avance muy lento. Las fases son cortas y los enemigos generales muy débiles. Los “bosses” serán, por norma general, los mismos luchadores de Tekken. Encontraremos objetos, vestidos diferentes, algunas armas… nada que no pueda jugarse en cualquier otro beat’em up.

El control, aunque mejorado respecto al antiguo Tekken Force de anteriores capítulos, sigue siendo la nota pendiente. Es una gran lástima que el juego nos obligue a recorrer la Campaña para acceder a los finales de los personajes, creemos que es injusto y deja el Arcade en un modo de juego inservible.

Como decíamos antes, los 40 luchadores del juego están desbloqueados desde el inicio (en el modo offline). Son 34 de los antiguos más otros 6 completamente nuevos. Los recién llegados son: Lars, Alisa, Bob, Leo, Miguel y Zafina.

No entraremos en detalles sobre cada uno, sí diremos que bajo nuestra opinión Tekken 6 ha logrado crear, con el paso de los años, una de las mejores plantillas de luchadores en los juegos de lucha. Es difícil encontrar una brecha en la estructura de personajes, todos son tremendamente equilibrados, todos pueden hacer frente a todos y todos tienen su grado de dificultad de aprendizaje que hace las veces de desafío para los más tenaces.

De los nuevos es difícil quedarse con uno en concreto, Miguel Caballero Rojo hace especial gracia por ser un luchador español. De aspecto gallardo y pose chulesca su estilo de lucha se basa en la humillación al adversario, propinándole bofetadas que hieren el alma.

Bob, por su parte, es el anti-tópico. Su aspecto orondo puede hacer pensar en un personaje fuerte y lento, pero es justamente todo lo contrario. Bob es rápido, ágil y muy efectivo, uno de los luchadores más mortíferos de la nueva hornada.

Lo mejor de Tekken, y que siempre ha tenido, es que sus luchadores son copias de otros personajes culturalmente reconocibles. Por ejemplo, Marshall Law se asemeja a Bruce Lee; Lei es claramente el Jackie Chan con su técnica de Mono Borracho; Ganryu recuerda al E.Honda de Street Fighter; es reconocido que Marduk es el luchador Nathan Jones de la WWE; y de los nuevos podemos fijarnos en que Alisa es casi un calco de la protagonista del manga Saikano.

Control: Luchando en Tekken 6

Que nadie se lleve a engaños con Tekken 6. 40 personajes con técnicas basadas en artes marciales reales, una media de 100 movimientos por cabeza y un sistema de juego cuyos botones separan las acciones de cada extremidad, tenemos un juego de lucha orientado a los jugadores más hardcore.

La saga Tekken lleva en pie 15 años y es uno de los juegos de lucha que mejor ha evolucionado desde sus inicios sin perder su esencia. No estamos ante un juego de lucha machacabotones como Dead or Alive, ni tan vistoso o espectacular como Soul Calibur, ni tan orientado a la magia como Street Fighter. Tekken es técnica, debemos aprender movimientos, probar golpes, estudiar debilidades y cualidades de luchadores, y practicar practicar practicar.

Es difícil no encontrar, entre toda la plantilla, algún luchador que por características personales nos sea más fácil de controlar. Hay que empezar de cero, y una vez dominado un luchador pasar al siguiente, y luego al siguiente.

Luchadores los hay de todos los tipos. Hay algunos muy eficaces para los novatos como Paul, Marshall o Hwoarang, con golpes contundentes y combos accesibles. Los hay muy técnicos como Eddy, Nina, King o Lei. Y también intermedios como todo el clan Mishima (que ya son unos cuantos). En definitiva, cada luchador ofrece algo nuevo e interesante que aprender.

Por suerte, Tekken utiliza un sistema de golpes muy fácil de entender, combinando botones y direcciones para ejecutar técnicas. El secreto de su adicción radica ahí, en que un jugador más o menos acostumbrado a juegos de lucha podrá sacar un mínimo de rendimiento a cualquier luchador que seleccione. Sin embargo que no espere batir a un auténtico profesional de Tekken.

La lista de movimientos de personajes clásicos no varía en exceso respecto a Tekken 5, por lo que también hay que tener en cuenta esto a la hora de jugar a la sexta entrega. Es importante anotar, sin embargo, que en Tekken 6 los combos aéreos (o juggles) han adquirido aún más peso. Esta técnica, que se basa en levantar con un golpe al contrario y propinarle combo tras combo mientras está indefenso en el aire se ha potenciado, quizá demasiado, en Tekken 6.

Esquives y contraataques (parrys) siguen presentes, pero son técnicas avanzadas que mal ejecutadas nos dejan vendidos.

Finalmente comentar lo contundentes que son los combates en el juego. Los golpes son duros, los combos criminales y los rounds cortos. Tekken es así, y así es como nos gusta.

Calidad: Algo desfasado

Podríamos pensar que Tekken 6 tiene un gran nivel audiovisual, pero no podemos engañar a nadie. El juego cuenta con unos muy buenos gráficos, sí, pero no llegan al excelente.

El motor gráfico rinde a la perfección, con suave movimiento a 60 fotogramas por segundo y sin pérdida de rendimiento aparente. Esto repercute además en una respuesta perfecta en el control, cosa que se agradece sobremanera.

El punto más bajo (que no negativo) es en los modelos de personajes. Han sido bien creados y están bien animados, pero definitivamente pierden ese impacto al acercar la cámara. En este sentido, Soul Calibur IV, por ejemplo es claramente superior. Eso no quiere decir que no veamos en pantalla personajes de gran tamaño y bien detallados, lo que ocurre es que están un escalón por debajo de lo que esperábamos.

Lo mismo ocurre con las animaciones, tremendamente fluidas, sí, pero con un sistema para mover piernas y brazos desfasado. Para aclararlo sólo hay que mirar las repeticiones a cámara lenta, en ese momento se puede apreciar claramente como las animaciones son exactamente iguales que en los Tekken más antiguos.

Brazos, piernas y torso se mueven en bloques claramente diferenciados, lo que resulta que al girar sobre sí mismos, o al hacer patadas giratorias, se aprecia muy bien que el cuerpo va en un tiempo y los miembros en otro. El nuevo Soul Calibur (otra vez la comparativa), por ejemplo, ha conseguido mucho más nivel en este aspecto, es por eso que Tekken se queda a las puertas.

Efectos gráficos, explosiones, estelas de luz, todo lo demás cumple su función. Los escenarios están especialmente cuidados y gustan de ver, sin perder su esencia Tekken, creando paisajes paradisíacos, surrealistas o apocalípticos. Algunos de ellos pueden romperse, o pasar a diferentes niveles, pero es realmente difícil romper el suelo, tiene que ser un combate muy duro. Es por eso que, como no es algo habitual, cuando sucede es aún más espectacular.

El sonido de los golpes es el clásico de los Tekken. Se conjuga a la perfección con la brutalidad y el impacto de puñetazos y patadas, es todo un gozo pelear en Tekken justamente por eso. Las músicas, son cortas y especialmente machaconas a nuestro entender.

Conclusión: El mejor Tekken a pesar de todo

Como juego de lucha, Tekken 6 es excelente e impecable, el control todo un gozo en respuesta, la variedad de personajes y estilos de lucha intachable, y la cantidad de movimientos casi inasumible.

Sin embargo hay que tener en cuenta algunos agravantes. El modo Campaña es tremendamente aburrido de jugar, y que nos obliguen a hacerlo para desbloquear personajes (o mejor dicho para poder acceder a sus finales) es algo tortuoso. El online flojea un poco, aunque esto puede solucionarse en breve. Y gráficamente está ligeramente desfasado, especialmente si lo comparamos con otros juegos del momento. Los tiempos de carga de niveles también son desmesurados.

Por suerte, los puntos débiles del juego no quitan que Tekken 6 sea, sencillamente, el mejor de toda la saga. Un juego esperado desde hace tiempo y que cumple lo que prometía, sin excesos, pero lo cumple.

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