Análisis PS4: Killzone Shadow Fall

Killzone Shadow Fall es el juego de presentación de Playstation 4 más importante de todo el catálogo de lanzamiento. Se trata de un shooter en primera persona que vendría a ser la continuación de la trilogía original (publicada en PS2 y PS3). Shadow Fall es un regalo visual, un juego hecho para impresionar al que se acaba de comprar la nueva consola de Sony, que tiene una jugabilidad correcta y un multijugador solvente.

Un Killzone algo diferente…

Shadow Fall se desarrolla varias décadas después del final de Killzone 3 y la destrucción del planeta Helghan. Finalmente, los Helghast supervivientes se ven forzados a vivir en Vekta, compartiendo el planeta con sus enemigos pero separados por un gigantesco muro. Ninguno de los bandos quiere tener tan cerca a su enemigo pero ambos se ven obligados a ello. Así pues, en este escenario de desconfianza, y tras la cruenta guerra pasada, el odio no tarda en aparecer y poco después una rebelión oculta.

Como juego de acción Killzone Shadow Fall es algo irregular. Pero también es cierto que tiene suficientes niveles y momentos interesantes como para no decidir que es un desastre. El juego cuenta con algunos recursos jugables que hacen más llevaderas algunas zonas no tan inspiradas. Por ejemplo, Shadow Fall se permite combinar niveles totalmente lineales y pasilleros, con otras fases abiertas de múltiples objetivos a cumplir en el orden que más te guste (un poco al estilo Crysis pero no tan depurado).

Killzone nunca había sido así y aunque estos niveles abiertos se reciben con alegría, no es menos cierto que Shadow Fall se mueve con cierta torpeza en este ámbito. El sistema de objetivos es algo confuso y la señalización en el HUD se camufla con el escenario lo que provoca que te pierdas por el nivel de la manera más tonta. En general, el diseño de niveles no ayuda al jugador y en algunos puntos no queda claro hacia dónde ir o qué hacer. Aunque son momentos puntuales, cuando te quedas atascado y no ves la salida te sientes bastante frustrado.

Shadow Fall intenta ser una mezcla de muchas ideas vistas en otros shooters en primera persona. Quiere ser un juego lineal y abierto al mismo tiempo, pero también ese que es medio aventura, el que tiene puzles, el que ofrece momentos de sigilo, y el que tiene una historia desarrollada con escenas de espectador. Es demasiada mezcla y al final se olvida un poco de la acción con disparos, que pierde buena parte del protagonismo entre tanto ruido.

Bien adaptado al Dual Shock 4

A los mandos Shadow Fall aporta interesantes novedades en la saga. Además de dos armas, granadas y ataques con cuchillo, en la aventura tienes una serie de gadgets que sirven en diferentes momentos del juego. Para empezar tienes un robot dron con cuatro utilidades: tirolina, atacar, escudo y paralizar al enemigo. El dron es indestructible y no hay límite para usar sus beneficios, pero necesita recargarse tras cada uso. El dron también te revive en caso de que te maten –hasta un máximo de dos veces- evitando cargar la partida desde el checkpoint.

Creo que el dron está algo desaprovechado. Por ejemplo el uso como tirolina es poco más que anecdótico cuando podría haber dado muchísimo más juego. Tampoco es que sea realmente útil su función de paralizar al enemigo, cuando la orden de ataque es a la larga más óptima.

Al margen del dron, tienes otra acción que es la de escanear enemigos desde la distancia. Una opción con la que marcas y ves a los helghast, incluso tras las paredes. Se supone que te sirve para planificar tus acciones de sigilo y ataques por sorpresa, pero el problema es que esta forma de jugar no está bien implementada y el 99% de tus intentos de muertes silenciosas terminan en confrontaciones directas.

La IA del enemigo tiene gran parte de culpa de que el sigilo no termine de cuajar en Killzone. Pero en el buen sentido: es demasiado lista y está siempre alerta. La parte buena de todo esto es que los disparos son bastante satisfactorios y el enemigo trata de flanquearte, te busca, se retira si está en peligro y tiene bastante buena puntería. Shadow Fall es un buen desafío, especialmente en los niveles de dificultad altos.

Creado para impresionar

La nueva PS4 comienza muy bien con Killzone Shadow Fall. La nueva consola de Sony saca músculo en este juego luciendo algunos efectos fabulosos, especialmente de luz. La cantidad de trucos de luz que utiliza Shadow Fall como contraluces, efectos de sombra, flares (deslumbramientos), volumétricas o bloom, son para dejarte sentado. No es fácil manejar esa carga gráfica y sin embargo aquí es como si nada.

Otro punto a favor es el brutal detalle que tienen las texturas de cerca. Un ejemplo concreto: en un momento determinado del juego utilizas pequeñas arañas-robot, al acercarte a ellas incluso puedes leer el nombre del fabricante escrito en pequeño y apreciar el efecto rugoso del metal.

Solo son detalles que te hacen apreciar el intenso trabajo gráfico que tiene Shadow Fall detrás, un juego que en un determinado momento del desarrollo llegó a ocupar casi 300 GB. Lo demás raya al mismo nivel, como animaciones o modelado de personajes. Muy buen trabajo visual.

En el lado opuesto, lo que empaña ligeramente este esfuerzo son algunas texturas que aparecen de la nada. No se ve a primera vista pero si te fijas está ahí. También desluce un poco los 30 frames por segundo en los que se mueve el modo para un jugador (no así el multijugador que funciona a 60 fps). Por último no me ha gustado el pequeño tamaño de las letras que se ven minúsculas incluso en pantalla grande.

En el audio destacaría la música, muy acertada en tono e intensidad. El doblaje al español está por encima de la media y algunas conversaciones se pueden oír a través del mando Dual Shock 4, lo que sorprende para bien.

Conclusión

Valorándolo todo a fondo Killzone Shadow Fall es un juego de acción correcto. No pasará a la historia de los shooters en primera persona pero tampoco te decepcionará en absoluto. Especialmente destacable es todo el apartado visual que en ciertos momentos te dejará con la boca abierta. Los efectos de luz son lo mejor que, personalmente, he visto en un consola, y a los mandos se juega realmente bien. El multijugador promete, está bien diseñado y lo único es que le falta base de jugadores. En resumen: si te has hecho con una PS4 y te gusta el género desde luego Killzone cumple su función de “probar la nueva máquina”.

Puntuación: 7

Disponible: solo en PS4

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