Análisis Xbox One: Killer Instinct

Killer Instinct regresa tras casi 20 años de ausencia y lo hace por todo lo alto, siendo uno de los primeros juegos de lanzamiento de Xbox One. Los dos juegos originales vieron la luz en máquina arcade, Gameboy, SNES y Nintendo 64, y esta tercera entrega, que puede considerarse como una secuela o un remake, según se mire, está disponible directamente en la Xbox Games Store en formato digital.

Además de sus espectaculares gráficos, y de contar con los personajes originales que lo hicieron famoso, destaca por contar con una versión gratuita ampliable con paquetes de pago. Ha llovido mucho desde las dos primeras versiones de Killer Instinc. ¿Este nuevo Killer Instinct será un digno sucesor?

Monstruos y humanos enfrentados a muerte

Tengo que reconocer que Killer Instinct fue uno de los juegos de lucha que más me marcó en su día, principalmente por la galería de pesonajes que incluía: un guerrero esqueleto, un extraterrestre de hielo, un cyborg luchador, un hombre lobo… ¿dónde podías encontrar tal variedad de monstruosidades dispuestas a pelear unas contra otras en combates a muerte? Por lo demás, el Killer Instinct original tenía los ingredientes de los juegos de lucha más exitosos: escenarios animados, dos rounds por combate, una historia interesante detrás de cada personaje y, cómo no, combos especiales y exclusivos de cada luchador con una violencia más próxima a Mortal Kombat que a Street Fighter.

Pues bien, Killer Instinct para Xbox One recupera todo el espíritu de KI y KI2 y le añade unos gráficos increíbles a la altura de las características técnicas de la nueva consola de Microsoft además de alguna que otra novedad, como un dojo donde aprender todos los movimientos y golpes combinados, un modo multijugador online (algo impensable en la época del primer Killer Instinct) y la posibilidad de jugar gratis.

En Killer Instinct puedes jugar de muchas formas posibles: contra la consola, contra un amigo a tu lado, contra otra persona a través de Xbox Live o, simplemente, admirar un combate recreado exclusivamente por Xbox One y donde tú no intervienes. Además, a los modos habituales, como entrenamiento, enfrentamiento y supervivencia, se incluye un dojo que te explica en prácticas lecciones cómo moverte, protegerte, pelear y activar los golpes combinados o combos.

El resto de modos apenas requieren explicación: entrenamiento para usar de sparring a un personaje mientras tú practicas los movimientos aprendidos, enfrentamiento para luchar en un único combate a dos rondas contra un personaje elegido o al azar, y supervivencia, donde lucharás contra todos los personajes incluidos en un combate que terminará cuando seas eliminado.

Cuatro sabores a elegir

Además de su apartado gráfico, del que hablaré luego, Killer Instinct para Xbox One llama la atención por ser gratuito por defecto. Es decir, no necesitas ir a la tienda y comprar el juego, sino que puedes acudir a la Xbox Games Store y descargar el juego. La versión gratuita, o Round One te permite jugar a todos los modos de juego, eso sí, con un único personaje aleatorio.

Si lo que quieres es jugar con todos los personajes (Glacius, Jago, Orchid, Sabrewulf, Sadira, Thunder, Spinal y Fulgore), en ese caso puedes optar por la versión Combo Breaker Pack. Y si, además, quieres trajes adicionales para tus personajes y hacerte con la máquina arcade que recrea el Killer Instinct original, puedes optar por la versión Ultra Edition. En definitiva, Killer Instinct se ajusta a tu presupuesto ofreciendo más o menos opciones.

Combate sin descanso

La jugabilidad de Killer Instinct es más que aceptable, a la altura de las que encontrarás en la práctica totalidad de juegos de lucha actuales. Con los botones de la derecha y el joystick tienes prácticamente todos los movimientos bajo control. Eso sí, es recomendable pasar por el dojo para refrescar los combos, pues te serán de utilidad, ya que son uno de los pilares básicos del juego y donde cada personaje demuestra de qué pasta está hecho. Eso sin contar que prácticamente es imposible escapar de ellos, salvo la bola de fuego de Yago o la telaraña de Sadira en contadas ocasiones.

Un detalle interesante es la variedad de modos de dificultad disponibles. En enfrentamiento, por ejemplo, cuentas con hasta seis niveles. En cualquier caso, la dificultad del combate contra la consola es alta, incluso en modo fácil, pues es habitual perder mucha vida cuando tu rival te pilla desprevenido empleando varios combos en poco tiempo.

Instinto asesino en alta definición

Tras probar la máquina arcade virtual de Killer Instinct en Xbox One y a continuación jugar a esta tercera entrega, las mejoras gráficas que han incluido los chicos de Double Helix en este juego de lucha son dignas de admirar. Para empezar, los escenarios se han rediseñado completamente y, aunque tienen guiños a los escenarios originales, el movimiento de los detalles y la profundidad de campo son incomparables.

El apartado de personajes es otro punto destacado. Algunos de ellos me costó reconocerlos, en especial Orchid y Thunder, que han sufrido más cambios que el resto, si bien todos han sido actualizados con ligeros cambios que los hacen dignos de Xbox One y de un buen televisor en alta definición. En su mayoría son los personajes de la primera entrega, que son los más representativos de Killer Instinct, y además se incluye uno nuevo, Sadira, que no dudará en clavarte sus garras metálicas si te descuidas y atraparte en su telaraña cual arácnido.

En relación con las mejoras gráficas introducidas, los movimientos de los personajes han tenido su necesaria actualización, con más movilidad y riqueza de reacciones al moverse y al combatir, algo que no siempre es fácil de apreciar por la velocidad de la lucha, a lo que hay que añadir la inclusión de movimientos especiales más espectaculares y con golpes encadenados más ricos que los que ya entonces destacaban en el primer Killer Instinct.

Conclusiones

¿Está Killer Instinct para Xbox One a la altura? Si buscas los personajes del primer KI, los encontrarás. Si quieres personajes nuevos, en este aspecto tal vez sientas cierta decepción al incluir, por ahora, únicamente a Sadira como novedad. ¿La versión gratuita te parece un engaño? Bueno, es gratis y jugable. Si realmente quieres todo lo que ofrece un juego de pago, los distintos packs de ampliación son muy dignos.

Killer Instinct para Xbox One es más un remake del original que una secuela. Y en este sentido, creo que ha sido un gran acierto, con unos gráficos muy logrados y una jugabilidad muy acertada, conservando los elementos clásicos pero añadiendo mejoras y, cómo no, el modo online.

Puntuación: 8

Disponible en: Solo en Xbox One

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