Crea tu civilización y conquista el mundo, una vez más

Hay muchísimos cambios en esta quinta entrega de Civ que es, posiblemente, la más esperada de toda su historia

Civilization es una referencia absoluta en el género de la estrategia por turnos. Su mecánica de juego ha enganchado a millones de jugadores desde que apareció el primer título allá por los 90. Sucesivas entregas han aportado más y más características, a veces puliendo aspectos, otras veces descartando lo que no funcionaba o experimentando con ideas nuevas.

Poco a poco Civilization se ha ido quitando el lastre de ser un juego demasiado complicado, y cada entrega era un poco más accesible que la anterior, lo que en el fondo no ha hecho más que aumentar (aún más) la popularidad del juego con los años.

Eso sí, más accesibilidad no implicaba menos profundidad. Al contrario, Civilization sigue siendo aquel juego tremendamente complejo y estratégico, y a excepción de la entrega Revolution pensada para consolas y con un nivel de dificultad suavizado, el juego ha mantenido siempre su tono “hardcore” que cada vez se ha hecho más asequible para cualquier jugador gracias a consejeros y ayudas varias.

Esta quinta entrega puede tener el orgullo de ser de los pocos juegos de estrategia esperados con auténticas ganas. Y Sid Meier no quiere decepcionar a nadie con el que puede ser su juego magno.

Novedades a la palestra

Civilization V seguirá su tono estratégico a rajatabla. Es decir, controlando una de las 18 civilizaciones más importantes de la historia (escogidas por ellos porque faltan, por ejemplo, la española), deberemos conquistar al mundo a lo largo de toda la historia, desde tiempos remotos hasta la era espacial del futuro.

La conquista se podrá realizar de diferentes formas. Por Dominación, es decir eliminando literalmente el resto de civilizaciones. Por Ciencia, que significa construir una nave espacial antes que el resto. Por Cultura, o lo que es lo mismo consiguiendo a los grandes personajes de la historia y construyendo maravillas (Firaxis promete que esta forma de ganar estará más integrada en el juego).

Y el tipo de victoria nuevo es el de por Votos (o Promesas, dependiendo de la traducción). Esta última se alcanzará al conseguir un determinado número de votos de las ciudades estado, esto implica entre otras cosas una buena gestión sobre ellas porque no dependerá de cómo de grande sea nuestro imperio, sino de lo bien que lo manejemos. Por ejemplo, una civilización pequeña podría ganarnos de este modo.

Echando un vistazo rápido al nuevo mapa comprobaremos la principal novedad de Civilization V. Las casillas ahora son hexagonales, en lugar de cuadradas. Esto, junto a una mejora sustancial de los detalles del escenario para diferenciar los continentes (no será igual estar en Europa que en África) hará que jugar a Civ5 sea mucho más satisfactorio. Según Sid Meier, las casillas hexagonales aumentarán el movimiento de tropas y cambiará radicalmente la estrategia a seguir en el movimiento.

Este cambio nos da pie a otro, el de los combates y asaltos a ciudades. Resulta que en Civilization V sólo podremos tener un tipo de unidad en cada casilla. Es más, el número de tropas acumuladas en las casillas influirá en los combates, sí, pero no tanto como el terreno. Se tendrá más en cuenta la posición de las tropas en montañas, valles o ríos, en la estrategia de ataque y defensa, más que crear un gran ejército y lanzarlo contra todo lo que se mueva, algo parecido a la experiencia de juego de Advance Wars. Los bonus y las penalizaciones del terreno se mostrarán en pantalla.

Unido a esto encontramos las unidades de artillería. Diferentes según la época y la civilización, con catapultas o cañones, estas unidades de batalla nos permitirá atacar y defender desde lejos. Pero como en todo juego de estrategia, estas unidades pecan de fragilidad en un ataque a corta distancia, así que protegerlas será crucial.

Las ciudades por su parte han cambiado de otro modo. Ahora tienen sus propias estadísticas de combate, que mejorarán si apostamos tropas en su interior. Eso en cuanto al combate, en cuanto a la estrategia resulta que podremos tener nuestras Ciudades Estado, gobernadas directamente y cuyos votos contarán para una eventual victoria por Votos, o las Ciudades Esclavas, que serán aquellas en las que voluntariamente cederemos el control para despreocuparnos por completo. Éstas aportarán menos recursos pero también menos problemas, y sólo podremos obtenerlas al conquistarlas con el ejército.

El mismo Civ pero mejor

No faltarán las negociaciones y la diplomacia con el resto de líderes, la evolución de la historia de manera fidedigna (pero cambiante), los Consejeros que esta vez serán menos intrusivos, la gestión de recursos como el dinero y la comida, una IA no sólo mejorada sino mucho más humana, las herramientas para modificar el juego a nuestro gusto, un gran modo multijugador ni tampoco faltará ese “sólo un turno más” que tanto nos ha gustado siempre. En fin, un gran número de cambios que harán de Civilization V el mejor de toda la saga. Por cierto, llegará a nuestro país el 24 de septiembre.

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