Qué hacer cuando Windows pide contraseña para instalar programas

Esta semana contesto una pregunta que me envía Robert, que quiere instalar aplicaciones en Windows, pero no puede porque el sistema le pide una contraseña que desconoce:

Quiero instalar programas en Windows 7 pero no me deja, me pide una contraseña. ¿Hay alguna manera de instalar programas sin esta clave? He probado a cambiar el nombre del archivo y no ha funcionado. Cuando le pongo mi usuario y contraseña me dice que no es válida.

Robert

Lo que ocurre es que tu cuenta de usuario de Windows no tiene permisos suficientes para instalar aplicaciones en el sistema. Los permisos necesarios son los de Administrador, un tipo de cuenta que no solo puede instalar programas, sino también cambiar la configuración de Windows.

Si el problema lo tienes con un ordenador que está en tu casa, has de iniciar sesión con un usuario que tiene permisos de administrador (el primero que se creó) y darle permisos a tu cuenta. En Windows 7, esto se consigue desde Panel de control > Cuentas de usuario. Elige tu usuario y luego cambia el tipo a Administrador.

Pero si el problema lo tienes con un ordenador de tu trabajo, o no tienes acceso de administrador en tu casa, no podrás cambiar los permisos a menos que hables con los administradores de tu red (el familiar que configuró el PC o el informático del trabajo). Por suerte, hay varias maneras de ejecutar nuevas aplicaciones sin permisos.

Opción 1: instalar el programa en tu carpeta de usuario

Normalmente, los programas de Windows se instalan en la carpeta “Archivos de programa”; es lo correcto. Pero, si careces de permisos de Administrador, muchos instaladores permiten instalar la aplicación en otra carpeta, que suele ser una de las que están en tu cuenta de usuario.

Por ejemplo, en caso de no tener permisos, Firefox elige la carpeta “Datos de aplicación” (o AppData) para instalarse, que está dentro de tu carpeta de usuario. El navegador Chrome hace lo mismo. Que un instalador use este truco depende del programa.

Opción 2: usar aplicaciones portables

La segunda opción es usar aplicaciones portátiles (o portables). Son programas que se ejecutan sin necesidad de ser instalados. Los más populares tienen su propia versión “portable”, que se ejecuta desde memorias USB o desde cualquier carpeta de tu disco duro. Te recomiendo las de PortableApps.com.

Si no hay una versión portable de tu aplicación favorita, la puedes crear con la utilidad Cameyo. Recuerda que una aplicación portable guarda toda la configuración en su carpeta, y que si la borras también desaparece el programa. ¿Lo más seguro? Ejecútalas desde tu memoria USB.

Opción 3: conectar a otro PC desde el navegador [Avanzado]

Con Google Remote Desktop, que es una extensión para Chrome, puedes conectar al PC de casa desde el navegador. Los programas se ejecutan e instalan en el PC de casa, pero los podrás usar desde cualquier lugar. Es muy fácil de usar y no tiene ningún tipo de requisito especial.

Funciona de manera sencilla: instalas la extensión en ambos PC, compartes el de casa y conectas desde el otro a través de un código. Así puedes ejecutar programas del PC de tu casa desde cualquier otro, tenga o no permisos de administrador.

CUIDADO: no te saltes las normas y no rompas nada

Los métodos que he descrito más arriba son inofensivos. Hay otros que permiten saltarse los permisos de Administrador, pero no los he puesto por dos razones: son difíciles de aplicar y son muy arriesgados. No te convienen, Robert, créeme.

Instalar aplicaciones sin permiso en el trabajo te puede poner en un serio apuro. No lo hagas sin antes consultarlo con los administradores de tu red. Si tras hablarlo te han dicho que puedes usar portables o conectar a tu PC a través del navegador, adelante.

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