Cómo empecé a escribir Mi Gran Historia

Escribir me llena. Esbozar mundos imposibles me entusiasma, me apasiona y me tranquiliza. Durante los últimos años he intentado dar vida a otros mundos. He intentado escribir “Mi Gran Historia”. Pero he sido un mal padre. Engañé a mis propios cuentos y relatos con falsas promesas.

“¡Tranquilos”, les decía. “Os terminaré: os lo juro. Seréis un mundo nuevo y completo que todos podrán disfrutar”.

Las numerosas hojas en blanco o a medio empezar que invaden mi mesa son pruebas suficientes para culparme de vil mentiroso.

El círculo vicioso siguió en marcha hasta que entré en Softonic como experto en videojuegos. Softonic es una página centrada en el software general, así que fue inevitable que, poco a poco, empezase a descubrir apps y programas de todo tipo. Y entonces, en una oscura noche otoñal, con el invierno acechando, la inspiración llamó a mi puerta.

¿Por qué no fusiono mi pasión, la escritura, con mi trabajo? ¿Por qué no utilizo algunas apps y programas para obligarme a ser más estricto y metódico en mi proceso de redacción creativa? Me puse en marcha, empecé a investigar para encontrar programas útiles mientras buscaba la ayuda de mis amistades.

Y así empezó la historia sobre cómo volví a escribir gracias a apps.

Si quieres escribir, primero debes aprender de los que ya escriben. El primer paso consistió en hacer las paces con mi antigua amante: la lectura. Tardo hora y media en ir de mi casa a Softonic. Trabajo exclusivamente en la redacción de noticias, así que me paso horas leyendo foros, tuits y pistas en busca de la noticia del día. Así que llego a casa tarde y cansado. Lo admito: ya no devoro libros como antaño.

La app de Kindle para mi Nexus 7 era la solución ideal. Ahora tengo muchos libros, en formato ebook, a mi alcance. Puedo leerlos en mis largos viajes en el metro o en mis descansos en el trabajo. Además, estoy al día de los últimos libros de fantasía o ciencia-ficción, mis géneros favoritos. Pero eso no es todo, damas y caballeros: a tan solo un clic tengo acceso a muchos manuales y guías sobre cómo escribir ficción.

Con mi mente invadida por numerosas ideas, llega el momento de poner cierto orden y concierto. Antaño mis historias eran secuencias convulsas de acontecimientos aleatorios que, cómo no, acababan en callejones sin salida. Necesitaba crear mi propia biblia. Orquestar mi narración con un mínimo de previsión.

A veces la conexión entre dos ideas aparentemente dispares está ahí, solo que necesitas ayuda para ver cómo encajan. La app para iOS llamada The Brainstormer me ayudó muchísimo: es una herramienta que combina argumento, protagonista y ambientación o contexto.

Gracias a ella pude enlazar ideas como “usurpación de identidad” (argumento), “camaleón” (protagonista) y “laberinto de espejos” (contexto). Concepto final: “la heroína debe enfrentarse a un enemigo camaleónico que piensa hacerse pasar por ella utilizando un embrujo con falsos reflejos de ella misma” ¿Te pica la curiosidad por descubrir lo qué ocurrió? No adelantemos acontecimientos….

Las ideas no se escriben solas pero, como dije anteriormente, llego a casa muy cansado y tarde. Sumamos estos datos al hecho de que puedo tardar una hora perfectamente en “ponerme en situación” y descubriremos que tenemos un gran problema: ¿de dónde puedo sacar tiempo para escribir? Al igual que con la lectura, necesitaba una app para escribir en el metro, en el tren… o simplemente tumbado en el sofá, entre cabezada y cabezada.

Admito que estaba a punto de cometer un craso error. Ya tenía Google Drive instalado, sincronizado y listo para usar como editor de textos. Estuve a punto de pulsar el icono de Drive en mi pantalla cuando un compañero, Fabrizio Ferri-Benedetti, apareció por la puerta y gritó un rotundo “No lo hagas, ¡insensato!” mientras alzaba la mano en pose dramática cual Gandalf en el puente de Khazad-dum. Había llegado en el momento exacto, algo sorprendente teniendo en cuenta que es italiano.

Fabrizio me recomendó leer uno de sus artículos: Google Drive vs Quickoffice. Allí, este compañero de Softonic explicaba el uso óptimo para estas dos aplicaciones. Y me convenció: utilizaría Quickoffice para repasar mis progresos en mis viajes rutinarios o bien para adelantar un poco la faena antes de llegar a casa.

La edición en QuickOffice es más avanzada que en Google Drive

¿Significa eso que debía condenar a Google Drive al exilio? Ni hablar. Si quería publicar un libro, debía cuidar bien mi estilo para gustar a la mayor audiencia posible. La coherencia también debía estar garantizada. Ya que estamos en Softonic, lo más apropiado es decir que necesitaba beta-testers, amigos que me echasen una mano, leyendo mis borradores y criticándome tanto lo que hacía bien como lo que hacía mal.

Las tres amigas que se ofrecieron voluntarias también tienen una agenda convulsa, así que decidí subir mis textos a Google Drive y darles permiso para que pudiesen acceder a dichos documentos. De esta forma, podían leer mis creaciones y editarlas cuando tuviesen momentos libres. Gracias a ellas, los resultados son infinitamente mejores a lo que hubiesen sido sin su colaboración.

Pero todavía me faltaba un elemento clave: la constancia. Mi gran error hasta la fecha era hacerle el vacío al dicho “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Aquí es donde entró a escena Rescue Time, una app analítica que te muestra cómo inviertes tu tiempo y te ayuda a ser más productivo.

Los actores estaban preparados. El escenario, construido gracias al poder de la amistad y a las apps más imprevisibles, estaba listo. La función podía empezar.

Las palabras empezaron a formarse. Las páginas se fueron sucediendo día a día. Cometí muchos errores y tardé en encontrar un estilo que me gustase tanto a mí como a mis ayudantes. Pero mi sueño se está haciendo realidad. Mi mundo empieza a tomar forma.

Mi personaje, la joven e insegura Erika Ghospell, se encuentra ya ante la espeluznante mansión de la familia de Vries ¿Qué peligros le aguardan dentro? ¿Y a qué personajes extraños deberá enfrentarse?

Si quieres saber cómo sigue la historia, deberás esperar hasta que puedas cogerla de la estantería de tu librería más cercana. No tiene pérdida: estará junto a “Tu Gran Historia”.

Lee más historias como esta en nuestro e-book especial

Cargando comentarios