8 consejos para librarte de tu adicción a las redes sociales

Las redes sociales se han convertido rápidamente en un imprescindible para nuestras vidas. Estamos tan acostumbrados a ellas que sentimos que nos falta el aire si no podemos acompañar el café del desayuno con una amena ojeada al muro de Facebook.  De hecho, para muchos las redes sociales se han convertido en una auténtica obsesión de la que difícilmente pueden desengancharse. ¿Te pasas la mayor parte del día actualizando tu status en Twitter? ¿Te tiembla el pulso si no tienes a mano a tu medio millón de amigos de Facebook? ¿Imaginas un pulgar hacia arriba cada vez que alguien te dice “me gusta”? Haz sonar las alarmas porque todo parece apuntar que podrías ser un yonqui del social media.

Pero no te sientas avergonzado por pasarte el día chafardeando en vidas ajenas o compartiendo tus más oscuros secretos con millones de desconocidos. Todos tenemos un poco de ese gen ego-cotilla que hace que las redes sociales nos resulten tan tentadoras e irresistibles. Aun así, hay que ser fuertes y aceptar que pasamos cantidades ingentes de tiempo decidiendo qué poner en Facebook o qué foto subir a Instagram. ¡Queremos que nos devuelvan todas esas horas perdidas etiquetando amigos o compartiendo memes! Atrévete a plantarle cara al retoño de Zuckerberg y redescubre que el día es muchísimo más largo de lo pensabas. Con estos 10 consejos estarás rehabilitado en un santiamén y podrás dedicarte a lo que realmente importa: jugar al Angry Birds.

1. Se consciente que es la red social la que te utiliza

Puede que en algún momento del día no sepas qué hacer y pienses “’voy a utilizar Facebook” pero ¿eres realmente el que usa la red social o es la red social la que te usa a ti? Inquietante pregunta ¿verdad? ¡Bienvenidos a la nave del misterio!

Twitter, Instagram y el resto de sospechosos habituales han sido diseñados para que tengamos que volver a ellos veces al día. Tanto sea por curiosidad, por ver si a alguien le ha gustado tu último selfie o por seguir jugando a ese app que te obliga a esperar para continuar, siempre terminas volviendo como el turrón por Navidad. Rompe con este síndrome de Estocolmo y líbrate de tu captor social poniendo límite a las veces que consultas Facebook. Sabemos que te costará, pero te aseguramos que a la larga valdrá la pena.

2. Marca unas zonas donde las redes sociales estén prohibidas

Crea tu propia área de cuarentena social delimitando en las que mirar Facebook desde tu smartphone o tablet esté totalmente prohibido. Las zonas que deberían convertirse en santuarios a prueba de Internet son el baño, la cama o los transportes públicos así que se terminó el ojear blogs hasta las tantas de la madrugada. También es muy recomendable que dejes a un lado tu móvil durante la hora de la comida o cuando estés con tus amigos, créenos, lo agradecerás.

3. Cómprate un reloj de pulsera y un despertador

Muchos adictos a Internet se escudan en que deben mirar el móvil para saber qué hora es o para despertarse cada mañana gracias a su alarma. Regálate un reloj de pulsera y un despertador con alarma y problema solucionado. No te gastes un dineral, no importa si son marca Rálex o Gachi, lo importante es que digan la hora y funcionen. Piensa que así conseguirás despegarte del móvil y mantener a raya las redes sociales.

4. Desconecta durante los fines de semana

Aunque a primeras esto pueda parecer una misión imposible, a la larga conseguirás pasar el finde sin twittear todo lo que sucede a tu alrededor. Tu cerebro necesita airearse para mantenerse ágil, así que date unas vacaciones de la tecnología y disfruta de algo menos informatizado. Sal a pasear con tu mascota, queda con tus amigos o relájate en compañía de un buen libro. En los pequeños placeres de la vida se esconde la auténtica felicidad.

5. Consulta las redes por alguna razón concreta

De nada sirve intentar paliar esta adicción a Facebook si a la mínima que nos aburrimos ya estamos cotilleando el muro de nuestros amigos. Proponte entrar en las redes sociales únicamente cuando haya algo concreto que quieras consultar. Así aprovecharás mucho mejor el tiempo y el día te parecerá más largo.

6.Contrólate a la hora de hacer un post

Resulta muy tentador actualizar nuestro estado en Facebook para hablar de nuestra serie favorita, enseñar las últimas 50 fotos de nuestra mascota tocando el ukelele o dejar frases crípticas para que tus amigos se rallen descifrándolas. ¡Pero no es necesario que lo hagas cada 5 minutos! Piensa antes de escribir y sé consciente de que todo es bueno si se hace con moderación.

7. Nunca trabajes acompañado de Facebook

Las redes sociales se han convertido en la némesis por excelencia de la productividad. Ponerse a trabajar con Twitter o Facebook abierto es una auténtica ruleta rusa a la hora de entregar a tiempo ese informe que tu jefe te pidió hace semanas. Cierra tu sesión  en las redes sociales y concéntrate en lo que estás haciendo. No sólo terminarás tu trabajo horas antes de lo esperado, sino que además su calidad será mucho mayor.

8. Desactiva todas las alarmas y recordatorios

Este paso resulta fundamental a la hora de desconectar un poco de las redes sociales. Desactiva las alarmas de cumpleaños, los recordatorios de eventos y haz que no te envíen las notificaciones de interacción a tu correo o móvil. Sólo así conseguirás olvidarte un poco de tu vida en la red porque ya lo dice el refrán, “ojos que no ven, corazón que no siente”.

Sabemos que es difícil y que te va a costar, pero con un poco de valentía y constancia conseguirás independizarte un poquito de ese Gran Hermano que siempre te vigila. Aunque recuerda, Facebook es paciente y sabe que regresarás… ¡Hazte de rogar y que espere!

¿A qué red social estás enganchad@? ¿Cuál de estos consejos es el que más te costaría cumplir?

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