Desde que uso Gmail he salvado un árbol. ¿Cuántos has salvado tú?

Desde que empecé a usar Gmail he salvado un árbol. Te cuento cómo he llegado a ese resultado y cómo puedes calcularlo tú mismo.

Mientras reflexionaba sobre el décimo aniversario de Gmail, me pregunté qué impacto había tenido el correo electrónico en mi vida. He enviado correos desde mucho antes -desde 1994-, pero Gmail se convirtió pronto en mi correo principal (de ahí el cálculo).

Una forma de medir ese impacto, pensé, es imaginar qué habría supuesto enviar todos mis correos electrónicos a través del correo tradicional, con papel, impresora, sello y sobre. Nunca sospeché el resultado que mi cálculo aproximado iba a arrojar…

De correo electrónico a árbol en tres pasos

Envié mi primer correo Gmail el 10 de junio de 2004. Desde entonces, he enviado 4.078 correos más, con un promedio de 250 palabras por correo (he sacado estas cifras con Gmail Meter). Es un hoja DIN A4 caben unas 450 palabras escritas en Times New Roman a 12 puntos. Para cada uno de esos correos, pues, habría usado al menos una hoja.

Una hoja de papel de alta calidad pesa aproximadamente 5 gramos, puesto que ocupa 21×29,7cm (623,7cm2), y el peso estándar o densidad del papel es de 80 gramos por m2. Un sobre, por otro lado, pesa prácticamente lo mismo. Puesto que soy una persona ordenada, habría enviado cada uno de esos correos con su respectivo sobre blanco.

Ahora bien, 4.078 hojas y 4.078 sobres equivalen a unos 16 paquetes de papel DIN A4, para un peso total de 40,8kg. Según datos de Conservatree, hacen falta unos 12 árboles para crear una tonelada de papel, y un árbol para crear 8,333 hojas de papel. Para saber cuántos árboles hubiera salvado solo hay que hacer un simple cálculo.

El resultado: para enviar mis correos impresos hubiera usado un árbol.

Parece poco, pero a escala mundial…

Según un estudio de Radicati, la cifra de correos electrónicos enviados cada día supera los 165 mil millones de correos electrónicos. Para todo 2014, la cifra debería superar los sesenta billones de correos electrónicos (en número, 60.517.000.000.000 correos).

Si aplicamos el cálculo anterior a todos esos correos, suponiendo una longitud promedio de 300 palabras por correo electrónico, vemos que la cantidad de papel necesario ascendería a unos 302 millones de toneladas, algo inferior a la producción mundial de 2011.

Al convertir esos 302 millones de toneladas de papel blanco en troncos, veríamos que los árboles necesarios ascendería a los 7.248 millones. Eso es un 1,8% de la cantidad de árboles que se calcula que crecen en toda la selva amazónica (400 mil millones).

Tómese con filosofía (y algo de humor)

Los datos que he usado los puede encontrar cualquiera por la red, y su fiabilidad es limitada; este cálculo no deja de ser un mero divertimento. De no haber tenido correo electrónico, nunca habría enviado tantos mensajes en papel. Habría reflexionado más sobre su contenido, y quizá hubiese usado más el teléfono.

Sin embargo, creo que este cálculo patatero ayuda a poner en perspectiva la importancia que tiene el correo electrónico en nuestras vidas y el impacto indirecto -y positivo- que tiene en el medio ambiente. Te invito a que repitas el mismo cálculo con tu cuenta de correo y compartas con los lectores tus conclusiones.

¿Cuántos árboles has salvado tú usando correos electrónicos?

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