Ello: mi desconcertante experiencia con el antiFacebook

Llevo unos días registrada y probando la nueva red social de la que habla todo el mundo. ¿Merece realmente la pena, o será una moda pasajera?

“Los dueños de tu red social son los anunciantes”, “Tú eres el producto que se compra y se vende”… No, estas no son frases de un gurú antisistema, si no partes del manifiesto de Ello, una nueva red social que se define como la antítesis de Facebook y que ahora está empezando a recibir a sus primeros usuarios.

La idea de Ello es buena, ser una alternativa al resto de redes sociales, que en teoría nos ofrecen un mundo de posibilidades a cambio de lo que para algunos es un precio muy alto: vender tus datos, los reflejos de cada “me gusta” que haces o foto que cuelgas, en definitiva…. “vender tu alma” y avasallarte continuamente con publicidad.

Ahora bien, ¿merece la pena renunciar a que te “compren”? ¿Es tan novedoso Ello para desbancar a otras plataformas asentadas? Tras esperar pacientemente para recibir una invitación, me he registrado en Ello hace unos días y he empezado a usarlo. Estas son mis impresiones.

¿Una certera declaración de intenciones o sólo “postureo”?

Un lienzo en blanco

Cuando accedes a Ello te encuentras con un lienzo en blanco… literalmente. A mí, que me gustan los colores y los diseños variados, este panorama me ha resultado un poco desolador, y más cuando en la misma web citan que Ello es “una red social simple, bonita y gratuita”.

Es posible que su competencia no sea “bonita” y que Ello sí lo sea para muchos. Ahora bien, ¿de qué sirve ser bonito cuando eres poco útil?

Cuando llevas unos instantes en Ello te das cuenta de lo (poco) que puedes hacer, a saber: postear texto e imágenes. En cambio, compartir links, un clásico en toda red social, solo se refleja en el texto plano, sin vista previa.

Ni rastro tampoco de grupos, creación de eventos y otras utilidades interesantes que unen a los usuarios con intereses comunes.

No, Ello no es divertido

¿Dónde están mis amigos?

Segundo problema: ya no es solo que Ello me recuerde a Tumblr (red de blogs muy visual), sino que es como postear en un Tumblr desértico. La propia palabra lo indica, “red social”, lo que implica gente, pero, ¿dónde se mete la gente en Ello?

Acostumbrada a que en todo servicio al que me registro me salta casi en el primer segundo una ventana para encontrar a mis contactos, me choca que en Ello no haya nada parecido. Entiendo que se debe a la obsesión por la privacidad de tus datos y que por ello no puedas acceder a ninguna opción de conexión con tu cuenta de Google o similar, ahora bien, ¿tiene sentido que en una red social sea tan complicado relacionarse?

Así, he tenido que ir preguntando a mis contactos más activos en las redes sociales si tienen cuenta en Ello e irlos agregando por su nombre de usuario. Con un sistema así cuesta crear una red de amistades. Además, su sistema de búsqueda muy rudimentaria tampoco ayuda a contactar con gente nueva.

O conoces el nombre de un usuario o difícilmente darás con él

Ahora que tengo amigos no tenga nada que hacer con ellos

Ello no cuenta con servicio de mensajes privados ni ninguna posible interacción con tus contactos, excepto poderlos mencionar al estilo de Twitter. Por si fuera poco, las únicas notificaciones que recibes son a través del correo electrónico, en algunos casos con un retraso de más de dos horas.

Entiendo que estas funcionalidades acabarán en la web, de hecho, así consta en su lista de características que irán introduciendo, pero quizá sus responsables podrían haberse esperado un poco antes de ofrecer un acceso con opciones tan limitadas.

Con las opciones básicas implementadas puede que la cosa mejore pero, en ingún caso, tendrá ningún añadido a lo que hayamos visto hasta ahora.

Mejoras básicas que deberían implementarse cuanto antes

Una vieja idea con una estupenda campaña de marketing

Si quieres huir de Facebook estás con todo el derecho de hacerlo. Hoy en día hay infinidad de canales para seguir en contacto con la gente, lo único tangible dentro de las redes sociales (y, personalmente, lo que más me importa).

Ahora bien, no te traslades a Ello como alternativa, ya que esta nueva red social no conecta fácilmente  a usuarios que ya se conocen entre sí y tampoco se preocupa de conectarte con otros con los que puedas tener afinidad.

Por si fuera poco, por ahora no vende tus datos a terceros pero, en cambio, si estás registrado verás todos los perfiles como públicos, solo basta conocer el nombre de un usuario para espiarlo. Cierto que la mayoría de gente opta por los nicks y por publicar cosas sin demasiada profundidad pero, ¿acaso eso es lo que uno busca en una red social? Yo al menos, no.

A una red social le pido una experiencia completa, la posibilidad de poder mostrar mis inquietudes y, ante todo, la opción de decir a quién se las muestro.

Por todo lo dicho, considero que Ello está muy verde para ser la alternativa a nada. Sí, según fuentes de la empresa están recibiendo uns 40.000 de registro cada hora pero, ¿cuántos de estos registros desembocarán en usuarios fieles?

Habrá que ver que ocurre en las siguientes semanas y meses; por ahora sólo he sacado una cosa en claro: los responsables de Ello han sabido vender muy bien su producto… Algo curioso viniendo de un colectivo tan anti-publicidad.

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