LibreOffice 4.2 es casi perfecto, pero llega con 10 años de retraso

La última actualización de la suite ofimática libre me llevó a instalarla otra vez en Windows. Pinta mejor que nunca, pero no basta para rescatarla del olvido.

Siempre he preferido Microsoft Office a OpenOffice y LibreOffice, y recientemente abandoné Office por Google Drive. Rara vez necesito la potencia de una suite ofimática. Valoro más aspectos como la sincronización de documentos y la ubicuidad de las herramientas. Sí, Office Online está bien, pero estoy atado a Android y a la nube de Google.

El lanzamiento de LibreOffice 4.2, última versión del proyecto ofimático de código abierto, me llamó la atención por un par de detalles: una mejor integración con Windows y una compatibilidad mayor con los formatos de Microsoft. La he probado y debo admitir que me gusta. Pero es demasiado tarde para que se convierta en mi suite ofimática.

Con la versión 4.2, LibreOffice roza el sobresaliente

La nueva versión de LibreOffice, la 4.2, presenta mejoras muy interesantes. Para empezar, se integra más con Windows, gracias al menú de elementos recientes (jump list). Y las ventanas se agrupan en la barra. Son dos mejoras de interfaz que han tardado casi cinco años en llegar, pero ya están aquí. Y se agradece.

Ahora LibreOffice tiene “jump lists” en Windows (fuente)

El instalador también ha mejorado (se ha simplificado). Por otro lado, la compatibilidad con los formatos de Office es todavía mejor. Algunas de las mejoras más notables:

  • Se muestra el control de cambios de los documentos de Word cuando está activo
  • Se conservan los colores de subrayado y los sombreados de fuentes
  • La numeración que no empieza por “1” y el par / impar de la página se conservan
  • Ya no se pierden los bordes en encabezados y pies de página
  • Las formas conservan mejor la posición y tamaño
  • Los datos de SmartArt se cargan correctamente
  • Hay soporte para el cifrado de los documentos de Office

El instalador de LibreOffice se ha simplificado quitando la opción de módulos (fuente)

El rendimiento es la otra gran mejora de LibreOffice. La diferencia entre ejecutar LibreOffice 4.2 y una de las viejas versiones de OpenOffice es increíble. Y en ordenadores que dispongan de procesadores de última generación, como el AMD Kaveri, el rendimiento de LibreOffice Calc será excepcional.

¿Para cuándo LibreOffice para Android y Windows de 64 bits?

Faltan todavía dos versiones clave. Por un lado, no hay todavía un LibreOffice para Windows de 64 bits (lo hay para Mac OS X). Los usuarios llevan pidiendo esta versión desde que Windows x64 se volviera la versión predominante del sistema de Microsoft. Las ventajas de cara a la estabilidad y al rendimiento serían evidentes.

La petición para un LibreOffice para Windows x64 sigue abierta desde 2013 (fuente)

También faltan versiones móviles -LibreOffice para Android sigue siendo un sueño lejano– y una aplicación web. De momento, de LibreOffice móvil solo se puede probar una versión pre-alpha; la suite actual es demasiado grande como para subirla de una sola pieza a Google Play, afirmó Michael Meeks, jefe del proyecto.

La versión pre-alpha de LibreOffice para Android, poco más que un experimento (fuente)

Una suite excelente que llega demasiado tarde

LibreOffice 4.2 es una gran versión. Con sus mejoras de rendimiento y compatibilidad, es la primera vez que me da la sensación de ser una suite ofimática aceptable. Pero siento que es demasiado tarde. Unos diez años tarde, para ser exactos. En 2004, esta versión de LibreOffice hubiera podido derrotar a Microsoft Office 2003, pero comparada con Office 2010 o 2013 tiene poco que hacer.

Por otro lado, es tarde para convertirse en la suite ofimática de todos porque la ofimática clásica ya solo tiene cabida en la administración pública y en las pequeñas empresas. Pero no es demasiado tarde para llegar al teléfono móvil y a las tabletas, una meta que aunque parece muy lejana, será posible en cuanto LibreOffice consiga fondos y apoyos suficientes. No es imposible.

Hoy en día, pues, LibreOffice solo puede aspirar a servir como suite de referencia en Linux, sistema operativo en el que Office todavía no existe. Al menos hasta que Microsoft decida lanzar… ¿Office para Ubuntu? Hoy en día eso parece más probable que una colaboración renovada entre OpenOffice y LibreOffice, dos ramas de un mismo proyecto al que le está costando remontar el vuelo.

¿Qué te parece esta nueva versión de LibreOffice?

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