Mi Mac se ha convertido en un PC

Ayer encontré por mi casa la versión moderna de un juego que llenó de diversión muchas tardes de mi infancia. Se trata de Command & Conquer 3.

Quise instalarlo inmediatamente. Lamentablemente el juego era para PC y yo me he cambiado a Mac no hace mucho.

Entonces ejecuté la imagen de Windows XP en VMware y en cuanto estuvo cargada me dispuse a instalar el juego.

No hubo problemas, apareció la ventana de “La instalación se ha completado satisfactoriamente”.

A la hora de ejecutar el juego sí aparecieron los problemas. Resulta que los controladores virtuales que utiliza VMware son eso, virtuales. En teoría funcionan como los originales, pero la práctica dice otra cosa. Os ahorraré con la retahíla de mensajes de error que aparecieron. El caso es que no pude jugar.

Sin embargo, no me resigné. Aún quedaba otra opción: Bootcamp. No lo había utilizado antes, pero tiene un asistente así que fue fácil.

Este programa no es un emulador. Crea una partición en el disco duro donde instala Windows directamente. De esta manera, en el disco conviven Mac y Windows como buenos hermanos. Al encender el ordenador podremos elegir qué sistema operativo queremos ejecutar manteniendo pulsada la tecla Alt.

Lo que siempre ha sido posible entre varias versiones de Windows o Linux, ahora también lo es entre Mac y Windows. La ventaja de este sistema es que los controladores que se instalan son originales. Por lo tanto, es de esperar que el hardware funcione correctamente.

Instalé una copia de XP. A continuación introduje el disco original de MAC OSX que contiene los controladores para Windows del hardware. Inmediatamente se instaló correctamente la tarjeta gráfica, el dispositivo Bluetooth, la tarjeta WIFI, Apple remote, la cámara iSight, los puertos, etc. Sólo hubo una excepción; no reconoció la sintonizadora de televisión ElGato TV. Esto dará para otra tarde trasteando.

Después me dediqué a instalar mis programas de uso cotidiano y a configurar las preferencias del sistema. Todo eso me llevó bastante tiempo. Así que para evitar repetirlo en el futuro decidí hacer una copia de seguridad de la partición.

Instalé Norton Ghost y preparé la copia. Pero he te aquí que Windows no puede leer el MBR (Master Boot Record) y por tanto no puede hacer la copia. MBR es el sector cero del disco, donde se guarda la tabla de particiones.

La razón está en los permisos. MAC puede leer y escribir en la partición de Windows (si está formateada en FAT. Si está en NTFS sólo puede leer) pero Windows no puede acceder a la partición de MAC ni tampoco al MBR.

La solución es evidente. Cerramos Windows y ejecutamos MAC OSX, y por último buscamos un programa para hacer clones de las particiones de Bootcamp. Encontré Winclone que es gratuito, fácil de utilizar y rápido.

Ahora ya puedo “estropear” la partición de Windows con juegos sin temor a que se deteriore porque podré restaurarla en unos minutos.

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