Ubuntu 7.10: Cuando para usar Linux ya no hay que ser programador

El pasado 18 de octubre se anunciaba el lanzamiento de una nueva versión de Ubuntu: la 7.10, apodada Gutsy Gibbon.

Desde que comenzó el proyecto, cada seis meses, en abril y en octubre, sacan a la luz una nueva versión de la que se ha convertido en sólo cuatro años en la distribución Linux más conocida. Y por algo será.

Si algo se sabe de Linux es que no es el sistema operativo más fácil de usar, y tal vez ahí es donde los responsables de Ubuntu han dado en el clavo.

En las siguientes líneas vamos a repasar lo más novedoso de Ubuntu 7.10, y sin abrir el terminal.

¿Instalar desde cero o actualizar?

¿Qué hacemos si queremos tener Gutsy Gibbon en nuestro ordenador? Si tenemos una buena conexión podemos bajarnos una imagen del disco de instalación. Aproximadamente 700 megas, la capacidad de un CD normal. También podemos pedir una copia desde la web de Ubuntu.

Gestor de actualizaciones

Pero lo que más me ha llamado la atención ha sido la forma de conseguir Ubuntu 7.10 si tenemos una versión previa instalada.

A diferencia de lo que ocurre en Windows y Mac OS X, si tenemos un Ubuntu anterior, podemos actualizarlo a la última versión desde el Gestor de Actualizaciones, sin necesidad de ningún CD, sólo con una conexión a Internet.

La pega es que la descarga e instalación puede durar horas, dependiendo de nuestra línea y de la capacidad de nuestro procesador.

Además, hay una limitación: sólo podemos pasar de una versión a la inmediatamente posterior, por lo que si tenemos Ubuntu 4.10, tendremos que pasar a la 5.04, de ésta a la 5.10 y así hasta llegar a la 7.10.

Compiz Fusion

Muestra CompizUn sistema operativo robusto no tiene por qué ser feo. Gutsy Gibon incorpora Compiz Fusion, una solución que ofrece resultados impresionantes con las Ventanas a la altura de Aero en Windows Vista o de Core Animation en Leopard.

 

Sin embargo, al igual que ocurre con Aero en Vista, para poder usar Compiz Fusion hay que pagar un precio, y es que sólo las últimas tarjetas gráficas pueden con él, y tendremos que habilitar la aceleración gráfica, en algunas ocasiones, de forma manual.

En busca del archivo perdido

Una de las principales novedades es la búsqueda de archivos, y aunque a primera vista no podamos verla, el resultado sí que es palpable. Se trata de Tracker, el nuevo sistema de búsqueda de archivos, que, al igual que hace Spotlight en Mac OS X y Google Desktop, indexa todos los archivos y carpetas de nuestro ordenador, introduciendo los cambios a medida que se producen, de manera que encontraremos lo que buscamos al momento.

El sistema es bastante rápido, y es de agradecer, sobre todo cuando tenemos gran cantidad de documentos o estamos buscando algo entre el variado y muchas veces laberíntico sistema de ficheros de Linux. Además, en la barra posterior veremos un icono desde donde buscar fácilmente lo que queramos.

Conectar y… ¿listo?

Uno de los principales defectos que tenía Linux en el pasado era la dificultad para configurarlo todo, y entre ello estaba el hardware. En según qué situación, necesitamos un título de programador para compilar el controlador del periférico a instalar desde el terminal, algo fuera del alcance de la mayoría de los mortales.

En Ubuntu 7.10 el tema está prácticamente solucionado, como en las versiones anteriores. Así que, ¿cuál es la novedad? En primer lugar, en el apartado de impresoras éstas son reconocidas automáticamente. No las tenemos siempre encendidas, así que solemos apagarlas cuando no las usamos, y conectarlas en el momento de imprimir. Si cada vez que las conectamos al ordenador tenemos que reiniciar Linux, puede ser bastante engorroso.

Con Gutsy Gibon, al conectar una impresora, aunque sea bastante vieja, es reconocida al instante por el sistema, y podemos empezar a usarla sin abrir el terminal en ningún momento.

Otra novedad en el apartado de periféricos, son las conexiones a la red. Las que son por cable no tienen ningún secreto, pero en el caso de las inalámbricas, y si el sistema ha reconocido la tarjeta, tendremos al instante una lista de las conexiones Wi-Fi próximas a nuestro ordenador, así como los elementos Bluetooth. En el caso de conexiones Wi-Fi, veremos la lista con un icono avisando de que está o no protegida con contraseña y una barra con el nivel de calidad de esa conexión, detalles que también ha incorporado Leopard, la última versión de Mac OS X.

Todavía queda más

A las ya apuntadas se le suman muchas otras novedades, como el acceso a particiones NTFS, algo que se venía introduciendo poco a poco en algunas distros pero que faltaba mejorar. Con Ubuntu 7.10 podemos acceder a ellas y cambiar los datos, es decir, que podemos crear documentos nuevos en una partición NTFS.

Por otra parte, la amplia lista de programas que vienen por defecto en Ubuntu han sido renovados a sus últimas versiones, y que como en ediciones anteriores, se pueden actualizar fácilmente y de forma automática desde el gestor de actualizaciones. Además, sigue estando Synaptics, el gestor de paquetes con el que conseguir aquellos programas que no tenemos instalados es cosa de niños.

Y por último hay que hablar de Firefox, que se ha convertido en el navegador de cabecera de Ubuntu. En la versión 7.10 tiene un motivo más para considerarse el niño mimado, y es que instalar un plug-in como Flash Player es ahora mucho más sencillo en Gutsy Gibbon.

¿Vale la pena?

La respuesta es sí. Si queremos un sistema operativo que no se cuelgue, gratuito, en constante actualización y con mejoras importantes entre una versión y otra, Ubuntu 7.10 es una buena elección.

Y si tememos a Linux por lo complicado que es para instalar programas o añadir periféricos al ordenador, Gutsy Gibbon es la respuesta que estábamos buscando.

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