Trabajo e ideas: la nueva moneda de Internet

Trabajo dentro de Internet

La web se ha convertido en una de los recursos más importantes para encontrar trabajo. Seas empresario o trabajador por cuenta ajena, seguramente habrás asumido ya su utilidad como punto de encuentro entre la oferta y la demanda de empleo.

Sin embargo, Internet no solamente ayuda a buscar trabajo, sino que es capaz de crearlo por sí mismo de las formas más imaginativas. Estos nuevos modelos de colaboración e inteligencia colectivas son útiles tanto para emprendedores como para empleados que quieren beneficiarse de los frutos globales de su esfuerzo.

¿Quieres conocer estos nuevos “empleos” de la era digital? Seguro que muchos ya te suenan.

El mercado de las ideas

Para montar una empresa y ganar dinero con ella hacen falta dos cosas: una idea y recursos para ponerla en marcha. La primera está al alcance de cualquiera, lo cual no significa que sea fácil de conseguir. Además, seguro que tú mismo has encontrado la semilla de un buen negocio pero se ha perdido por no tener medios con los que hacerla germinar.

Gracias a las nuevas comunidades online, ahora tienes dos alternativas para ganar dinero con esa idea: una es darla en adopción. Es una alternativa arriesgada ya que nunca sabrás cuál es su verdadero valor en el momento en que la vendes, pero en ciertos casos es la más sensata.

Los portales de intercambio de ideas abundan en Internet, pero no siempre vas a obtener dinero en efectivo por ellas. Hay algunos a pequeña escala, como Worthidea o Ideas4All, en los que se incentiva a los usuarios con aspectos de comunidad, aunque ocasionalmente se establecen concursos de brainstorming en los que se pueden ganar premios en metálico o especies.

BootB

Si tu idea ya ha sido registrada a través de una patente, puedes acudir a mercados de patentes online como InventionBuy, en los cuales subastar o vender esa idea al mejor postor.

Algo parecido puede hacerse también en ámbitos más concretos: el portal AppBoy tiene un apartado de compra y venta de ideas para crear aplicaciones de Android; si sabes de algún programa que crees que sería un éxito en móviles pero no sabes programar, tal vez sea el mejor sitio donde ganar dinero con los primeros bocetos.

Por otro lado, existen portales en los que se recompensan directamente las ideas con honorarios. Es el caso de Ideaken o BootB, comunidades que parten de un briefing o definición de objetivo como punto inicial. En este caso, el concepto es más cercano al llamado crowdsourcing, un término que te explicamos más adelante.

Crowdfunding: las subvenciones 2.0

La otra opción que puedes tomar con tu idea es, por supuesto, tener valor y decidirte a sacarla adelante por ti mismo. En ese caso te gustará saber que existen páginas en las que puedes compartir el proyecto con el resto de usuarios con la finalidad de recaudar fondos: una práctica conocida como crowdfunding y que está experimentando un auge evidente.

Kickstarter

Ejemplos de este tipo de webs puedes encontrarlos en Kickstarter o en sus equivalentes españoles, páginas como Injoinet o Lanzanos.es. Muestra de subvención en LanzanosEn estas páginas, como poseedor de la idea, te corresponde convencer al público de su solidez, pero también necesitas dar un incentivo a quien aporte algo de su capital.

Las aportaciones más pequeñas suelen ser de 1 Euro, aunque según la cantidad que tus mecenas te adjudiquen puedes obsequiarles con agradecimientos especiales, objetos de tirada limitada o incluso poniendo sus nombres en los productos que lances.

Otros sistemas de crowdfunding pasan por implantar recolectas de donativos virtuales. Hay sistemas enfocados en este aspecto que insertan botones en tu página, blog o tienda virtual, como Flattr o Kachingle. También puedes echar mano de plataformas de transacción tradicionales como Paypal, que sirven perfectamente y añaden una capa de seguridad.

Gracias al crowdfunding se han podido editar cortometrajes, publicar libros o videojuegos o  incluso convertir en realidad tiendas online.

Crowdsourcing: Internet como nuevo lugar de trabajo

La práctica denominada crowdsourcing se define como la externalización de trabajo a un colectivo amplio de personas mediante convocatoria abierta. Esta masa de “empleados” puede funcionar de manera organizada o ni siquiera ser conscientes de ello.

Mientras que el ejemplo más claro de lo primero lo tenemos en la Wikipedia, el de lo segundo se encontraría en el sistema reCaptcha de Google: y es que, cada vez que introduces las dichosas palabritas deformadas en este cuadro de comprobación, lo que en realidad haces es digitalizar fragmentos minúsculos de libros, que es por lo que esta empresa obtiene beneficios.

reCaptcha

Al introducir la comprobación en reCaptcha, realmente estás ayudando a digitalizar libros

En cuanto a portales dedicados a este tipo de trabajos, encontramos ejemplos nuevos como Innocentive. En él, grandes empresas plantean desafíos que mejorarán su modelo de negocio y se premia con grandes sumas a los usuarios de la comunidad que aportan mejores ideas, a veces incluso añadiéndolos a su plantilla.

Muchos negocios online han ampliado su modelo para adaptarse a esta nueva forma de trabajar. Un claro ejemplo es Threadless, una tienda de camisetas que empezó a abrir concursos semanales donde sus usuarios podían ver plasmados sus diseños en productos reales, recibiendo beneficios económicos y prestigio.

Threadless

Sin embargo, todavía queda mucho para que el crowdsourcing sea considerado un trabajo que dé rédito apreciable. De momento el mayor beneficio que puedes sacar en la mayoría de proyectos es ser parte de una obra mucho mayor, como ha sucedido con la última película presentada por Riddley Scott, “Life in a Day”, que ha sido grabada de forma colaborativa por cientos de usuarios de Youtube.

Está claro que estos nuevos trabajos, así como el intercambio de ideas que suponen, son muy interesantes y tienen un enorme potencial, aunque hay que buscar muy bien para dar con alguno que realmente te ofrezca verdadera estabilidad y beneficios económicos. ¿Pero no sucede lo mismo con los trabajos de verdad?

¿Y tú qué opinas del trabajo colectivo en Internet? ¿Debería estar más y mejor recompensado?

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