Se abre la veda a nuevos dominios de primer nivel


¿Te imaginas que una página web pudiera ser www.thebeatles.music o www.elinventodelsiglo.apple? Pues deja de imaginar, esto podrá ser posible muy pronto.

La ICANN, la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números, ha acordado recientemente que se abre la veda de los dominios de primer nivel de la red.

¿Qué significa eso? Hasta ahora, se podían registrar dominios en un número fijo de terminaciones (com, es, org, net…) pero con la liberación, llegará la libertad digital, pudiendo registrar cualquier nombre disponible. ¿Cómo cambiará esto el aspecto de Internet? Os lo explicamos tras el salto.

¿Qué son los dominios de primer nivel?

El nombre de una página se divide en tres partes fundamentales. De izquierda a derecha: el subdominio (www, ftp, proxy…), el nombre de dominio y el dominio de primer nivel (o TLD).

El subdominio, si existe, se usa para distinguir distintos servicios o apartados. Por ejemplo, nosotros usamos “onsoftware” en onsoftware.softonic.com para distinguir el blog de la página de Softonic. Otros ejemplos comunes son ftp.dominio.com para conectar por FTP o mail.dominio.com para el correo.

El nombre de dominio es la parte más importante: hasta ahora la única que podías elegir libremente, y puede ser cualquier texto que se te ocurra.

Por último, el que nos atañe, el dominio de primer nivel sirve para clasificar de un modo más genérico las páginas web. Aquí encontramos, hasta ahora, los más de 250 dominios nacionales (“.es” para España, “.us” para Estados Unidos) o los 22 genéricos (“.com” para empresas comerciales, “.org” para organizaciones, “.net” para servicios de Internet, “.edu” para universidades…).

Los dominios que están por llegar

La ICANN, la organización encargada de organizar los dominios de primer nivel, hasta ahora se ha mantenido rígida a la hora de abrir nuevos dominios. Así, en los últimos años se han incorporado dominios como “.xxx” para páginas pornográficas o “.cat” para páginas en catalán o de cultura catalana.

Para hacer sus web más identificables, muchas empresas han optado por acogerse a dominios de países prácticamente desconocidos, como el “.tv” de las islas polinesias de Tuvalu o “.fm” de los Estados Federados de la Micronesia, para televisiones y radios respectivamente.

La ICANN permitirá comprar dominios de primer nivel en enero de 2012 a un precio de salida de 130.000 euros, a los que hay que sumar el mantenimiento anual de 18.000 euros. Un precio tan elevado hace que, aunque sea una medida democratizadora, esté destinada a sólo unos pocos. No será raro ver en el futuro www.skype.microsoft o www.angrybirds.app.

Un negocio a la vista

Aunque el proceso aún no está abierto, ya han empezado los primeros conflictos de intereses. Por ejemplo, el dominio “.gay” está siendo muy solicitado, y es que muchos ven un negocio a explotar a corto plazo.

Lo primero, porque es una etiqueta diferenciadora que sirve para localizar rápidamente la página web y su función dentro de Internet. Esto no solo sirve para que el público conozca de antemano lo que va a visitar, también los anunciantes tendrán más claro donde destinar su publicidad y les resultará más fácil diversificar anuncios según cada sector y target publicitario específico.

¿Servirá esta medida para incentivar la publicidad en Internet? Aún es pronto para saber la respuesta, pero todo parece indicar que sí. Aunque los análisis de mercado en Internet son ya muy concretos y eficaces para determinar el tipo de público, sus costumbres y usos en la red, abrir la veda de los dominios facilita las cosas a los anunciantes y a los editores que esperan recibir ingresos.

¿Más organización del contenido?

Aunque es prácticamente imposible de determinar, Internet cuenta en la actualidad con alrededor de 70.000 millones de páginas web, cada una de ellas con sus secciones y subsecciones. Sí, Internet es muy grande, inabarcable y necesitaríamos varias vidas para leerlo todo.

Por suerte, los buscadores como Google nos han ayudado, si bien no a organizar mejor Internet, a tener más claro cómo encontrar la aguja en este inmenso pajar. Con lo que, si no sales en estos buscadores, es como si no existieras. Los SEO son los encargados de optimizar el contenido de una web para que se posicione mejor en los buscadores, una figura cada vez más importante en el mundo empresarial.

Es demasiado pronto para determinar cómo indexará a partir de ahora el motor de búsqueda de Google y qué medidas deberán tomar los SEO para mejorar día a día en su posicionamiento. Aunque el nombre del dominio ha sido importante para salir en las primeras posiciones de Google, su relevancia ha ido disminuyendo con el tiempo en pro de otras variables.

Pero sin duda servirá para el público en general, que entenderá mejor a qué sector está referida cada página web. Así, si Dover, tal vez en el futuro encontraremos www.dover.music para el grupo musical y www.dover.city para la ciudad americana. O www.apple.technology para la marca de Steve Jobs y www.apple.food para las virtudes nutritivas de la fruta. Fácil, ¿no?

Los posibles malos usos

Este tipo de medidas pueden ser contraproducentes y, como siempre ocurre, habrá quien la usará en su propio beneficio. El mercado es libre y si te apetece comprar el dominio www.fifa2023.com probablemente esté libre y a un bajo coste, luego ya vendrá Electronic Arts a comprártelo por una suma importante de dinero.

Un negocio que se prevé suculento para los ciberokupas. Aunque tendrán preferencia las marcas y entidades que tengan más vinculación con el dominio, la puerta está abierta de par en par. ¿Y si tengo suficiente dinero como para pujar por “.app” y hacerme de oro?

Otro mal uso a la vista es el del control social. Desgraciadamente, estamos lejos de vivir una democracia plena en todo el mundo, y una organización de Internet por dominios al estilo etiquetas facilitaría a los gobiernos totalitarios a bloquear partes de Internet que consideren inapropiadas. Si las páginas que hacen referencia a los derechos homosexuales están todas bajo el paraguas “.gay” o las redes sociales contienen todas un “.socialnetwork”, es tan fácil como aplicar un filtro y listos.

¿Cuándo veremos los nuevos dominios?

Una medida de estas características puede convertirse en el mayor cambio de Internet de toda su historia. En 2013 empezaremos a ver las primeras páginas web con los nuevos dominios, y aunque estemos acostumbrados a que la evolución de la red vaya a la velocidad de la luz, es previsible que el proceso de cambio sea lento.

Marcas como el “.com” siguen teniendo una fuerza imparable y aún arrastramos en la memoria colectiva el boom del negocio “.com” como algo innovador y de prestigio, aunque ahora ya sea lo más habitual del mundo que una empresa tenga una página web. Quitarse de encima el dominio de siempre es una medida arriesgada y cara, pero también puede revertir en una oportunidad de negocio evidente.

El tiempo dirá en qué nos afectan los nuevos dominios, pero Internet avanza a pasos agigantados.

Y tú, si tuvieras 130.000 euros, ¿qué dominio comprarías? ¿Crees que esta medida hará Internet más libre?

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