Rompecabezas creativos: tú dibujas la solución

Crayon PhysicsEl dibujo es una forma de expresión universal. Los garabatos que trazamos sobre el papel ayudan a organizar conceptos, dar forma a nuestras emociones y describir el mundo que nos rodea. Pero, aún siendo una actividad relajante y entretenida, jamás pensaríamos que lo que dibujamos puede cobrar vida propia.

Rompiendo una ley no-escrita según la cual los videojuegos contienen un mundo ya construido, algunos títulos han llevado el símil del dibujo a los ordenadores. En lugar de saltar de una plataforma a otra, por ejemplo, ésta se dibuja; en vez de aprovechar objetos existentes, estos se crean. Y si hace falta un puente, se construye ipso facto. ¿Imposible? Para nada.

Máquinas increíbles

Uno de los primeros juegos de este tipo fue el veterano The Incredible Machine, en el cual varios objetos podían ensamblarse hasta construir una máquina estrafalaria que resolviera un problema concreto, como explotar un globo o encestar una pelota. Pero los objetos no podían crearse, sino que venían dados de antemano.

En el 2004, en colaboración con el MIT, Microsoft lanzó la tecnología Magic Paper, gracias a la cual los dibujos se convertían en objetos bidimensionales sometidos a las leyes de la física. Los vídeos de demostración dieron la vuelta al mundo, pero Magic Paper seguía sin ser un juego.

Pensado para la plataforma Tablet PC, Microsoft Physics Illustrator puede compilarse para un equipo normal siguiendo unas simples instrucciones, pero los gráficos de colores planos y la falta de un objetivo acaban por aburrir. Hacía falta algo más divertido y agradable a la vista.

Llegan los lápices

Cuatro años más tarde aparecería Crayon Physics, un juego independiente creado por Petri Purho en el que podían dibujarse objetos – como cajas o puentes – para hacer que una bola roja recogiese estrellas. El delicioso acabado gráfico daba la impresión de estar dibujando con ceras sobre una hoja de papel.

El universo de Crayon Physics es bidimensional y se rige por las leyes físicas fundamentales, como la gravedad o la inercia. Para interceptar la ansiada estrella hay que dibujar soportes, aprovechar la energía potencial de objetos cayendo o utilizar ejes para construir péndulos golpeadores.

Crayon Physics Deluxe es una versión evolucionada de Crayon Physics, con más niveles (setenta), un diseño más cuidado y un editor de escenarios. La esencia de Crayon Physics Deluxe sigue siendo la misma, pero lo que antes era sólo un demostrador limitado se ha convertido en un juego completo y divertido.

Puesto que dibujar un objeto no es algo patentable, pronto surgió Numpthy Physics, una alternativa de código abierto creada por Thomas Perl. Como en el caso del primer Crayon Physics, Numpty Physics es un prototipo funcional pero incompleto.

Más interesante es Phun, que retoma la idea original del Papel Mágico del MIT para crear un entorno de aprendizaje avanzado y ameno. En Phun no sólo se pueden crear sólidos, sino también fluidos, muelles y cuerdas. El motor físico es más realista que el de Crayon Physics.

Un enfoque similar, pero con una realización radicalmente distinta, es el que adopta Mightier, en el que en lugar de dibujar objetos hay que crear el escenario sobre una hoja de papel real, mostrarlo a través de una cámara web y jugar el nivel para ver si nuestro mapa resulta adecuado. Para comprender cómo funciona Mightier es mejor verlo en vídeo:

Hagamos un puente…

Dibujar objetos simples que siguen las leyes físicas es divertido, concedido. Pero construir puentes y estructuras supone un paso más (más o menos como pasar del Lego Basic al Technic). El clásico de los juegos de ingeniería es Bridge Builder, publicado por primera vez en el año 2000. Dibujando una malla punto por punto, el puente que construyas debe soportar nada menos que el paso de un tren.

Armadillo Run es aún más avanzado, una especie de The Incredible Machine tridimensional y con una física mucho más detallada. Como en la ingeniería real, la elección de los materiales resulta esencial para que las estructuras que construyas en Armadillo Run resulten eficaces. Juntar componentes inadecuados desemboca en un desplome inevitable.

Con todo, las fórmulas sencillas son las que tienen más éxito: tomando la idea de construir estructuras en un entorno hostil y juntándola con un argumento similar a Lemmings, Kyle Gabler y Ron Carmel crearon World of Goo, un juego en el que las bolitas de una sustancia pegajosa deben cooperar para alcanzar un desagüe. Fue precedido por un prototipo, Tower of Goo, que se incluye en World of Goo como nivel de bonificación.

¿Y a ti? ¿Te gustan este tipo de juegos o prefieres los típicos shooters de toda la vida? 😉

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